Tras la posibilidad de que las construcciones en la Flagler Street en el downtown pudiera extenderse hasta finales del 2018, varios comisionados de Miami acordaron consultar cada movimiento con el sector de negocios de esa zona, puesto que los empresarios han manifestado su descontento por las afectaciones, reporta El Nuevo Herald.


El proyecto en cuestión es ejecutado por la FH Paschen, empresa radicada en Chicago y que fue contratada para remodelar un tramo de cinco cuadras por 13 millones de dólares, que debía estar terminado para finales de este año.

Por su parte, la oficina de proyectos de Miami aseguró que contará con la opinión de la Autoridad de Desarrollo del Downtown de Miami (DDA) para tomar cualquier decisión.

“El propósito de esto era abrir las puertas” a Flagler Street, dijo el jueves el comisionado de Miami Ken Russell, quien es presidente de la DDA. “Pero, si no hacemos las cosas correctamente, esto podría ser la tapa de su ataúd”.

Los constantes ruidos, desvíos de las calles y el polvo mantienen a los dueños de los negocios molestos, quienes esperaban un renacer de la zona y por ende de sus respectivos locales, algo que aún está lejos de convertirse en realidad.