Aunque para los emprendedores en Cuba conseguir artículos de primera necesidad para sus negocios es una tarea difícil, lo que más preocupa a pequeños empresarios como Alex, dueño de un hostal y de una paladar en Nuevo Vedado, es el hecho de que las nuevas regulaciones de Donald Trump ya comienzan a tener efecto en este sector.

“Después del huracán Irma, conseguir frutas frescas y avituallamientos se ha vuelto muy complicado. Y a los clientes del Norte les gusta desayunar con frutas y tener toallitas húmedas y servilletas a mano”, aseguró el emprendedor a Martí Noticias.

Y es que además de tener que idear una salida para surtir sus negocios, Alex ya está sufriendo las consecuencias del retroceso de las relaciones bilaterales entre Washington y La Habana.

«Las medidas que Trump anunció el pasado 16 de junio, de suspender los viajes individuales, no han tenido mucho efecto, al menos en mi negocio, el número de americanos creció si lo comparamos con 2016. Pero el asunto de los ataques acústicos y el llamado del Departamento Estado para que los viajeros estadounidenses no vengan a Cuba, va a disminuir el arribo de visitantes en la próxima temporada alta que se inicia el 1 de noviembre”, aseguró.

Según indicó, su negocio de hospedaje es uno de los más afectados, pues de tener cuatro reservaciones en la semana a través del portal web Airbnb, ahora solo consigue una en el mismo período.


«(…) ahora solo me llega uno, a veces dos. El mal rollo entre los dos gobiernos va ser un freno al turismo procedente de Estados Unidos. Los negocios consolidados lo pueden superar rentando a turistas europeos, asiáticos o latinoamericanos, pero aquéllos que estábamos enfocados en los yumas, tendremos que cambiar de estrategia o comenzaremos a tener pérdidas”.