La ciudad de Miami Beach trae una nueva estrategia para poner fin al abuso de precios en restaurantes locales que daña el turismo en la zona.

Con este propósito la ciudad pondrá en marcha un plan con «clientes secretos», quienes serán no más que empleados del gobierno local.


Estos empleados tendrán la tarea de ir a varios restaurantes, especialmente los de Ocean Drive, revisando que los precios estén detallados en el menú que se le entrega a los clientes.

La ley local establece que los precios se muestren en las cartas de cada restaurante para que de esta forma los visitantes paguen el precio establecido y no se les cobre de más.

«Vamos a tener un programa secreto, personas que pretenden ser turistas pero que son empleados de la ciudad pero que pretenden atrapar a los restaurantes cuando están abusando de los precios en los menús», dijo a Telemundo51 Jimmy Morales, administrador de Miami Beach.

Esos empleados encubiertos se encargarán de notificarle a la Policía y los oficiales encargados de implementar los códigos de la ciudad.


En sitios de opiniones como Yelp y TripAdvisor múltiples clientes han denunciado las prácticas engañosas en el área turística donde han sido víctima tanto en restaurantes como en bares.

Desde el año pasado, todos los restaurantes están obligados a mostrar los precios en el menú e incluso para obtener un permiso para operar en Ocean Drive, Collins Avenue y Washington Avenue deben enviar un menú de muestra a la ciudad.