La economía de EE. UU. Se recuperó de los huracanes y agregó 261,000 empleos, el mejor desempeño de la administración de Trump.


El desempleo descendió hasta el 4,1%, el más bajo desde diciembre de 2000. «Este mercado laboral todavía está realmente funcionando a toda máquina», dice Scott Anderson, economista jefe de Bank of the West en San Francisco.

Pero los salarios dieron un paso atrás. Crecieron solo 2.4% en octubre en comparación con el año anterior. La ausencia de un mejor crecimiento salarial e inflación es uno de los mayores misterios de la economía.

Estados Unidos ha agregado puestos de trabajo durante 85 meses consecutivos, la racha más larga jamás registrada. El gobierno primero estimó que la economía perdió 33,000 empleos en septiembre debido a los huracanes Harvey e Irma. Las cifras revisadas muestran una ganancia de 18,000 en su lugar.

El aumento de empleos para octubre fue general. Los restaurantes volvieron a abrir después de las tormentas, añadiendo 89,000 puestos de trabajo después de perder aproximadamente la misma cantidad en septiembre. Los servicios empresariales ganaron 50,000 posiciones. Las empresas de atención médica contrataron a 22,000 empleados.


La fabricación siguió creciendo. La industria ganó 24,000 posiciones en octubre. Desde las elecciones presidenciales de los EE. UU. Del año pasado, la industria manufacturera ha ganado 156,000 empleos fuertes. Los economistas atribuyen esas ganancias a la renovada fortaleza de la economía mundial y a un dólar estadounidense débil, lo que hace que las exportaciones estadounidenses sean más asequibles para que los extranjeros las compren. Las empresas manufactureras dependen en gran medida del envío y la venta en el extranjero.

La tecnología también está convenciendo a algunas empresas estadounidenses de que permanezcan locales, según los expertos.

«Las diferencias de costos están empezando a tener más sentido para las empresas para producir más productos en Estados Unidos», dice Cathy Barrera, economista jefe de ZipRecruiter.

Hubo algunas cifras preocupantes en el informe. Más de 700,000 estadounidenses abandonaron el mercado laboral en octubre. Aunque el Departamento de Trabajo no dio una razón, eso podría ser porque los Baby Boomers se siguen retirando. Entonces, la tasa de desempleo bajó para lo que los economistas consideran la razón equivocada: una fuerza de trabajo cada vez menor, no solo más contrataciones.

Algunas industrias también registraron pérdidas menores de empleos, como la minería, que perdió 2,000 trabajadores, y las tiendas minoristas, que perdieron 8,000.

Aún así, el panorama general es muy bueno, aunque llegar a este punto después de que la crisis financiera ha sido un proceso lento, señalan los economistas.