El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, insistió en su posición en contra de que permanezca la Base Naval norteamericana de Guantánamo en Cuba.

“Gastar cientos de millones de dólares para mantener aislados a menos de 60 hombres socava la posición de EE.UU en el mundo y refuerza a extremistas violentos”, señaló el presidente Obama.

El actual presidente de EE.UU, que abandonará el despacho oval en enero, elaboró un plan para liquidar el centro de detención de Guantánamo en territorio cubano. “El Congreso, por el contrario, intenta convertir el lugar en un elemento fijo de la guerra contra el terrorismo”, aseveró.

El Congreso no se valió de la ley para modernizar la atención sanitaria a militares, y seguidamente Obama afirmó, “agravará las presiones presupuestarias que enfrenta el ejército en los años por venir”.