El Departamento de Seguridad Nacional está dispuesto a renunciar a prohibir los ordenadores portátiles y otros aparatos electrónicos similares en los vuelos con destino a Estados Unidos, pero a cambio exige a las aerolíneas y aeropuertos extranjeros que refuercen los controles de seguridad, según ha anunciado este miércoles su secretario, John Kelly.

El pasado mes de marzo, las autoridades estadounidenses ordenaron a las aerolíneas que operan vuelos directos con ocho países africanos y de Medio Oriente que impidieran embarcar con aparatos electrónicos mayores que un teléfono móvil.

Estos dispositivos deben ahora ser facturados como equipaje. Los países afectados son Egipto, Jordania, Arabia Saudí, Turquía, Kuwait, Marruecos, Qatar y Emiratos Árabes.

Esa prohibición podría desaparecer si los aeropuertos y aerolíneas afectados cumplen con los nuevos requisitos, que incluyen mayor control a los pasajeros y más perros capaces de detectar explosivos, entre otras medidas que no se han desvelado por seguridad.


Estas nuevas directivas no se limitan a los ocho países en los que estaba en vigor la prohibición, sino también a todos aquellos a los que por ahora se ha decidido no ampliarla. En total, son 280 aeropuertos en 105 países, y 180 aerolíneas con vuelos directos. O lo que es lo mismo, cerca de 2.000 vuelos diarios con unos 325.000 pasajeros.

Si no hacen lo que se les pide, se arriesgarán a recibir multas, a sufrir restricciones para volar a Estados Unidos, o incluso a que la prohibición se extienda no sólo a los aparatos electrónicos en cabina sino también a los facturados como equipaje.

(Con información de Noticias Telemundo)