Los sacerdotes católicos José Conrado y Castor Álvarez celebraron una misa en la sede de las Damas de Blanco, en el barrio de Lawton, el lunes 17 de julio, ya que el régimen cubano no las deja asistir a la iglesia.

La misa comenzó a las seis de la tarde y culminó una hora después. En la misma estuvieron presente 5 ex prisioneros políticos recién excarcelados: Lismerys Quintana Ávila, Ismael Bori Reñí y su esposa Aimara Nieto Muñoz, así como el activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Yosvany Martínez y Augusto Guerra Márquez.

Berta Soler, portavoz y líder de la organización, dijo a Radio Martí que mantuvieron a discreción la visita de los curas “para que se pudiera dar. Pudieron estar más Damas de Blanco y más activistas, pero (lo mantuvieron en silencio) con el objetivo de que se pudiera dar y no se filtrara”, explicó Soler. La celebración contó con unas 26 personas.

Hasta la fecha las Damas de Blanco han contabilizado 108 domingos de represión en los que no han podido asistir a misa y han sido agredidas, detenidas y llevadas a unidades policiales.


Además de las detenciones arbitrarias, algunas han denunciado que las multan por “romper el cerco policial” y “tirar papeles a la calle”, octavillas que dispersan para denunciar los malos tratos a los que son sometidas.

Conrado es un sacerdote conocido por enviar cartas a Raúl Castro, denunciar la falta de libertad religiosa y exponer los actos represivos a los que las Brigadas de Respuesta Rápida han sometido a opositores que son feligreses del catolicismo en Cuba.

El cura explicó que la misa fue iniciativa de ellos debido que “no las están dejando llegar a la iglesia donde ellas se reúnen habitualmente”.

(Con información de Martí Noticias)