Carl Lawrence Cobb de 60 años, y Raymond Saunders, de 50 en una visita a la playa se ganaban hasta $2.300; ambos residentes en Florida acostumbraban a frecuentar una playa en el condado de St. Lucie, al norte de Miami.

¿Qué hacía allí para generar esa suma?

Sus horas predilectas para visitar la playa eran las mañana, aprovechando que no había turistas, ni mucha población local en ese horario, para robar cientos de huevos de tortuga, y más tarde venderlos en Palm Beach.

Alguien sospechó de sus asiduas visitas, y descubrió que se apropiaban ilegalmente de cientos de tortuga.


En mayo de 2017, agentes de la Comisión para la Pesca y Conservación de la Fauna de Florida, iniciaron una investigación contra estos dos hombres.

Ambos fueron captados robando cientos de huevos de tortuga a través de las cámaras de seguridad en Blind Creek Beach.

Los hombres fueron arrestados, y luego de declararse culpables de transporte ilícito de huevos de tortuga para su venta, pueden enfrentar una pena de hasta cinco años en prisión.