Es la pregunta que no pocos se hacen y que ha desconcertado tanto a los medios de comunicación como a las esferas políticas. Marino Murillo, la cara visible de las reformas emprendidas en Cuba, ha desaparecido del escrutinio público durante el último año.

Un reporte de Financial Times, firmado por Marc Frank y John Paul Rathbone, señala que Murillo pasó de ser la cara de la implementación de nuevo modelo económico a convertirse en el gran ausente y a ser sustituido por Ricardo Cabrisas.

El gobierno expresó entonces su aspiración: «Esta decisión obedece a la necesidad de que el compañero Marino Murillo (…) «concentre sus esfuerzos en las ta­reas vinculadas con la actualización del modelo económico y social cubano, aprobadas por el 6to. y 7mo. congresos del Partido».

En esa época el gobierno expresó: «Esta decisión obedece a la necesidad de que el compañero Marino Murillo (…) «concentre sus esfuerzos en las ta­reas vinculadas con la actualización del modelo económico y social cubano, aprobadas por el 6to. y 7mo. congresos del Partido».


Por su parte, expertos entrevistados por Financial Times opinaron sobre la desaparición de Murillo.

“De alguna manera, las reformas no han ido lo suficientemente lejos pero al mismo tiempo (han ido) demasiado lejos”, dijo Bert Hoffman, experto en temas cubanos en el Instituto alemán de Estudios Globales.