El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió junto a su esposa, Melania, a la ceremonia anual que organiza la Cruz Roja norteamericana y que este año tuvo lugar en Mar-a-Lago, su club privado en West Palm Beach, reporta la agencia EFE.

A su entrada al baile, Trump se mostró confiado en que ganaría la apelación interpuesta contra la orden de un juez que suspendió la orden ejecutiva que prohibía la entrada a Estados Unidos de refugiados.

«Ganaremos, por la seguridad del país, ganaremos», señaló Trump, quien en un mensaje de Twitter criticó duramente al que definió como alguien al que llaman juez.

Mientras la pareja presidencial disfrutaba de esta gala con fines benéficos, a la que asistieron unas 700 personas, en las afueras de las instalaciones miles se manifestaban en contra de sus políticas xenofóbicas y autoritarias.