Ben Rhodes, quien desempeñó un rol central en el giro de la política exterior hacia Cuba, dijo durante una conferencia el martes en Washington, que la Administración entrante había sido “notificada con antelación” sobre el cambio de política migratoria hacia los cubanos, anunciada el 12 de enero, y “ellos no expresaron oposición a ese cambio”.

El presidente electo Donald Trump estaba al tanto de lo que sucedería con la política migratoria hacia los cubanos y no tuvo objeción lo que podría indicar que no piensa revertir esa decisión de Obama.

Después de la decisión de Obama ni Trump ni los miembros de su equipo han hecho ninguna declaración al respecto.