El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, descargó todo su enfado a través de su cuenta de Twitter, donde embistió al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, por quitarle el apoyo y acusó al liderazgo del partido de acabar con su campaña, algo sin precedente para un aspirante presidencial a estas alturas de la campaña, informó CNN.


«Es tan agradable que me han quitado los grilletes y ahora puedo pelear por Estados Unidos de la forma que quiera», escribió Trump en un tuit que hizo ver la posibilidad de una guerra civil plena en el Partido Republicano.

Esa batalla podría enfrentar a sus leales simpatizantes contra el resto del partido, incluyendo legisladores vulnerables que están buscando la reelección, lo que podría amenazar la mayoría del partido en el Congreso.

Trump también calificó a Ryan, republicano por Wisconsin, de «muy débil» e «ineficiente», un ataque que ocurre un día después de que Ryan dijo a colegas de la Cámara que no defendería la campaña del aspirante presidencial republicano.

«Nuestro muy débil e ineficiente líder Paul Ryan, tuvo una mala conferencia telefónica donde sus miembros se pusieron como locos por su deslealtad», tuiteó Trump.

«A pesar de ganar el segundo debate por mayoría (en cada encuesta), es difícil hacerlo bien cuando Paul Ryan y otros dan cero apoyos», añadió.

Trump también criticó al senador por Arizona, John McCain, quien retiró su apoyo al aspirante republicano durante el fin de semana.

«El muy malhablado senador John McCain imploró por mi apoyo durante su primaria (Se lo di, ganó), luego me dejó por comentarios de vestidores», escribió en otro tuit.

La incitación a la anarquía por parte de Trump dentro del partido deja a los líderes republicanos en una posición difícil.

Su comportamiento amenaza el apoyo de los votantes moderados e indecisos que son vitales para mantener el control de los republicanos en el Senado.

Pero el repudiar a Trump completamente podría ser contraproducente debido al número de votantes récord que apoyaron al candidato republicano en las primarias.

Por su parte, Ryan buscó un punto medio el lunes cuando dijo a representantes republicanos durante una conferencia telefónica que no defendería o haría campaña para Trump, y que en cambio pasaría las últimas cuatro semanas de la contienda enfocado en campañas clave de la Cámara y el Senado en un esfuerzo por ayudar a los republicanos a mantener el control del Congreso.

«Paul Ryan está enfocando el próximo mes en derrotar a los demócratas y todos los republicanos que buscan un cargo probablemente deberían hacer lo mismo», dijo su portavoz, Brendan Buck.

«El presidente de la cámara pasará el próximo mes enfocado completamente en proteger nuestras mayorías en el congreso», dijo por su parte AshLee Strong, vocera de Ryan, en un comunicado emitido el lunes.

La discordia entre Trump y Ryan ocurre luego de que varios republicanos de alto perfil denunciaran al magnate inmobiliario, luego de que el viernes pasado se dio a conocer un audio de 2005, en el que Trump realizaba comentarios sexualmente agresivos y lascivos contra las mujeres.