Donald Trump celebró la llegada del Año Nuevo en su mansión de Mar-a-Lago (Florida) en compañía del ex convicto Joseph Cinque, conocido como «Joe no socks» («Joe sin calcetines»), condenado en 1989 por poseer obras de arte robadas.


A pesar de que Trump aseguró no conocerlo bien en una entrevista reciente, los dos suman varias apariciones en público a lo largo de los años y en 2009 el magnate dijo de Cinque que era «un tipo especial» y que «no hay nadie como él».

Cinque fue detenido en 1989 en su apartamento de Manhattan en el que la Policía encontró varias obras de arte robadas de una galería de Nueva York, incluyendo dos piezas de Marc Chagall valoradas en 20.000 dólares cada una.

«Joe no socks» recibió una condena en tercer grado tras declararse culpable de los delitos que se le imputaban, por lo que no ingresó a la cárcel.

Artículos periodísticos de la época lo definen como un «pequeño mafioso» y un «estafador» que tenía una relación de amistad con el gángster John Gotti, quien llegó a ser capo de los Gambino.