Donald Trump aseguró el domingo que el acuerdo del presidente Barack Obama con el gobierno cubano es «débil», y que de llegar a la presidencia hará «lo necesario» para conseguir «un buen acuerdo para el pueblo de Cuba”.


El candidato presidencial republicano concedió una entrevista al periodista Jim DeFede del canal CBS4 acerca del tema cubano, a raíz de reportes de prensa de medios como la revista Newsweek y Blomberg sobre sus eventuales negocios y envío de emisarios para invertir en la isla.

“Mira, Cuba tiene que tratarnos de manera justa y (el Gobierno) tiene que tratar a la gente de Cuba de manera justa, así como a las personas que viven aquí que nacieron en Cuba y a los familiares de estos. El acuerdo firmado por el presidente Obama es un acuerdo muy débil. No conseguimos nada. El pueblo de Cuba no recibe nada y yo haré lo que sea necesario para llegar a un buen acuerdo”, expresó.

“Me gustaría hacer lo que tengo que hacer para conseguir un acuerdo sólido. Y la gente quiere un acuerdo, me gusta la idea de un acuerdo, pero tiene que ser un acuerdo real», dijo Trump, y agregó: «lo que sea que haya que hacer para conseguir un buen acuerdo para el pueblo de Cuba”.

Consultado acerca de sus eventuales negocios con Cuba y acerca de si es cierto que envió emisarios entre 2012 y 2013 para explorar para operaciones de golf en la isla, -ambos hechos recientemente revelados por medios como la revista Newsweek y Bloomberg-, Trump señaló:

“Le puedo decir que Cuba tiene muchas ganas de vernos allí, he oído, no sé, yo no hablé con nadie, pero le puedo decir que en Cuba todo el mundo quiere que vayamos (…) Pero no me gustaría hacer algo en Cuba hasta que no tengamos un acuerdo muy poderoso”, dijo.


A mediados de octubre , Trump tuvo en Twitter una posición menos evasiva. En un mensaje en la red social aseguró que revertiría las concesiones dadas por Obama a La Habana «hasta que las libertades sean restauradas» en la isla.

La declaración de Trump contrasta con la de su rival demócrata, Hillary Clinton, quien ha asegurado que si es elegida presidenta de EE.UU., completará la tarea que inició el presidente Barack Obama con la isla. Clinton ha reiterado que cree en los beneficios de una mayor interacción entre estadounidenses y cubanos.