
Un trabajador cubano de 25 años murió después de sufrir un violento accidente mientras operaba una manguera conectada a una máquina de bombeo de cemento en una construcción ubicada en Providence, en la región de East Bank Demerara, Guyana.
A la víctima la identificaron como Yuviosmar Galindo Cardona, quien recibió un fuerte impacto en la cabeza cuando perdió el control del equipo que manipulaba. El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Público de Georgetown, pero lo declararon muerto al llegar al centro asistencial.
El caso se encuentra bajo investigación y vuelve a colocar en primer plano los riesgos laborales que enfrentan quienes trabajan en el sector de la construcción en Guyana, una industria que ha crecido rápidamente como consecuencia de la expansión económica y de los nuevos proyectos de infraestructura desarrollados en el país.
El accidente ocurrió mientras bombeaba cemento
De acuerdo con la información preliminar difundida por las autoridades guyanesas, el accidente ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana del viernes 10 de julio en una obra de Providence. Galindo Cardona se encontraba operando una manguera de alta presión conectada a una máquina utilizada para bombear cemento cuando, por causas que todavía deben ser determinadas, perdió el control del dispositivo.
Según la División Regional 4B de la Policía de Guyana la manguera comenzó a moverse bruscamente y terminó golpeándolo en la cabeza. La fuerza del impacto le provocó heridas de extrema gravedad. En este tipo de operaciones, el cemento es impulsado a través de tuberías y mangueras mediante una elevada presión. Una obstrucción, un cambio repentino en el flujo o una pérdida de control puede provocar movimientos violentos del conducto, con capacidad para golpear a los trabajadores que se encuentran cerca.
Aunque las autoridades confirmaron que el cubano perdió el control de la manguera, todavía no se ha informado si ocurrió una falla mecánica, si existía una obstrucción en el sistema o si hubo alguna irregularidad en el procedimiento utilizado. Tampoco se ha precisado si el trabajador contaba con casco, protección facial u otros equipos de seguridad en el momento del accidente.
Sus compañeros intentaron auxiliarlo
Tras el golpe, otros trabajadores que se encontraban en la construcción acudieron en ayuda del joven y coordinaron su traslado hasta el Hospital Público de Georgetown. Sin embargo, los médicos determinaron que Galindo Cardona ya no presentaba signos vitales cuando llegó al hospital. La gravedad del traumatismo sufrido en la cabeza habría provocado su muerte en un corto periodo.
El cuerpo fue trasladado posteriormente a una funeraria, donde permanecería hasta la realización del examen forense correspondiente. La autopsia deberá establecer oficialmente la causa de la muerte y documentar el alcance de las lesiones provocadas por el impacto. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre la presencia de familiares del joven en Guyana ni sobre los trámites que deberán realizarse para entregar o repatriar sus restos.
La Policía mantiene abierta una investigación
La Policía de Guyana, a través de la división regional correspondiente, abrió una investigación para reconstruir la secuencia del accidente y determinar bajo qué condiciones se desarrollaban las labores en la obra. Los investigadores deberán examinar el estado de la máquina de bombeo, la presión utilizada, el funcionamiento de la manguera y las medidas de prevención existentes en el lugar.
También podría analizarse si Galindo Cardona había recibido entrenamiento para operar el equipo y si existía supervisión durante el procedimiento. Otro de los aspectos relevantes será determinar si la empresa responsable de la obra había cumplido con las normas de seguridad ocupacional, incluyendo el suministro de equipos de protección, la inspección de la maquinaria y la delimitación de las zonas de riesgo.
Por ahora, no se han anunciado detenciones, cargos ni sanciones relacionadas con el accidente. Las autoridades han descrito el caso como un incidente industrial que continúa bajo investigación.
El peligro de las mangueras de alta presión
Las mangueras utilizadas en el bombeo de cemento pueden volverse extremadamente peligrosas cuando acumulan presión o se mueven sin control. Su peso, combinado con la fuerza del material impulsado en su interior, puede convertirlas en objetos capaces de causar fracturas, traumatismos craneales y otras lesiones graves.
Por esa razón, las operaciones de bombeo requieren una comunicación constante entre el operador de la máquina y el trabajador que controla la salida del cemento. También deben revisarse las conexiones antes de comenzar, mantenerse una distancia segura y suspender inmediatamente el bombeo cuando se detectan cambios anormales de presión o movimientos inesperados.
La investigación del caso deberá aclarar si esas medidas fueron aplicadas en la construcción de Providence y si el accidente pudo haberse evitado mediante controles adicionales.
La tragedia coincide con una campaña nacional de seguridad laboral
La muerte del trabajador cubano ocurrió mientras el Ministerio de Trabajo y Planificación de Recursos Humanos de Guyana desarrolla una campaña nacional denominada “Putting Safety First”, que puede traducirse como “Poner la seguridad primero”.
La iniciativa busca fortalecer la prevención de accidentes, aumentar las inspecciones y promover mejores prácticas en sectores considerados de alto riesgo. El programa está siendo ejecutado por el Departamento de Seguridad y Salud Ocupacional en coordinación con empresas y otras instituciones.
Como parte de la campaña, las autoridades han realizado seminarios, encuentros con empleadores y actividades de sensibilización dirigidas especialmente al sector de la construcción.
El Ministerio de Trabajo también lanzó una campaña anual de inspecciones en varias regiones para verificar el cumplimiento de las normas de seguridad en obras y otros centros laborales.
El objetivo oficial es reducir el número de accidentes mortales y no mortales en un momento en que el crecimiento económico de Guyana está generando una rápida expansión de la actividad industrial y constructiva.
La construcción figura entre los sectores más peligrosos
Las propias autoridades guyanesas han reconocido que la construcción se encuentra entre las actividades con mayor cantidad de muertes laborales en el país. En noviembre de 2025, el Ministerio de Trabajo informó que 37 trabajadores habían perdido la vida en el sector de la construcción durante los cinco años anteriores. Ocho de esas muertes se registraron solamente durante 2025.
Los datos muestran que el aumento de las obras no siempre ha estado acompañado por una reducción equivalente de los riesgos laborales. Entre las causas frecuentes de accidentes aparecen las caídas desde alturas, el colapso de estructuras, los golpes provocados por maquinaria, las electrocuciones y los incidentes relacionados con vehículos o equipos pesados.
El Gobierno ha insistido en que el desarrollo económico no debe producirse a costa de la seguridad de los trabajadores. Las autoridades laborales también han pedido a las empresas que investiguen cada accidente, corrijan las deficiencias detectadas y garanticen que empleados y contratistas reciban capacitación antes de operar maquinaria peligrosa.
Guyana refuerza su sistema de prevención
El aumento de los riesgos laborales ha llevado a Guyana a buscar apoyo internacional para modernizar sus sistemas de seguridad ocupacional. La Organización Internacional del Trabajo desarrolla un proyecto destinado a fortalecer las instituciones encargadas de prevenir accidentes y responder a los nuevos peligros vinculados al crecimiento de las industrias petrolera, minera, logística y constructiva.
En julio de 2026 también se anunció una cooperación entre la OIT y la organización especializada NEBOSH para ampliar la formación de profesionales de seguridad y salud ocupacional en Guyana. La iniciativa forma parte del Programa de Trabajo Decente de Guyana para el periodo 2025-2030, que identifica la modernización de la seguridad laboral como una prioridad nacional.
Estas medidas reflejan la preocupación por el impacto que el rápido crecimiento económico puede tener sobre trabajadores que, en muchos casos, se incorporan a actividades peligrosas sin suficiente experiencia o capacitación.
El crecimiento petrolero transforma la economía de Guyana
Guyana ha vivido durante los últimos años una acelerada transformación económica impulsada principalmente por la explotación de grandes reservas de petróleo descubiertas frente a sus costas. La expansión del sector energético ha generado inversiones en carreteras, viviendas, puentes, hoteles, almacenes y otras infraestructuras.
Como resultado, la demanda de trabajadores ha aumentado en áreas como la construcción, la albañilería, la soldadura, la electricidad, el transporte y los servicios. Ese proceso también ha atraído a ciudadanos extranjeros, entre ellos numerosos cubanos que han encontrado oportunidades laborales en un país con una población relativamente pequeña y una creciente necesidad de mano de obra.
Sin embargo, el aumento de la actividad económica también representa un desafío para las instituciones responsables de inspeccionar cientos de proyectos y garantizar que las empresas respeten los estándares laborales.
Providence atraviesa una intensa expansión urbana
Providence, donde ocurrió el accidente mortal, se encuentra en East Bank Demerara, uno de los corredores urbanos y comerciales más importantes de Guyana. La localidad está situada al sur de Georgetown y cerca de una de las principales rutas que conectan la capital con el Aeropuerto Internacional Cheddi Jagan.
En esta zona se han desarrollado nuevos proyectos residenciales, centros comerciales, hoteles, obras viales e instalaciones vinculadas al crecimiento económico del país. La expansión de la infraestructura ha convertido a Providence y a otras comunidades cercanas en importantes polos de empleo para trabajadores locales y extranjeros.
El volumen de construcciones también obliga a reforzar las inspecciones y las medidas de prevención para evitar que el ritmo de ejecución de las obras incremente la posibilidad de accidentes.
Otro cubano muerto en una obra de Guyana
La muerte de Galindo Cardona recuerda el caso de Dayrovis Martínez Mendoza, otro joven cubano que falleció en septiembre de 2025 durante un accidente ocurrido en una construcción de Guyana. Martínez Mendoza, de 24 años, perdió la vida después del derrumbe de un muro de hormigón.
Ambos casos tuvieron lugar en un sector que emplea a numerosos migrantes y donde las condiciones de seguridad pueden variar de una obra a otra. La repetición de accidentes fatales ha generado preocupación entre los cubanos residentes en Guyana, especialmente entre quienes trabajan en empleos físicamente exigentes o relacionados con maquinaria pesada.
Una comunidad cubana afectada por varias tragedias
El fallecimiento de Yuviosmar Galindo Cardona se suma a otros hechos que han golpeado recientemente a la comunidad cubana establecida en Guyana. Entre ellos figura el asesinato de Dailén Paneque Gomes, una joven cubana de 26 años cuya muerte fue vinculada a su pareja, un agente policial guyanés.
También se reportó el fallecimiento a tiros de Dainier Vegas Infante, de 23 años, en Georgetown, así como la muerte de Yohanis Urquiaga Zulueta, de 46 años, en un accidente de tránsito. A esos casos se añadió el hallazgo del cuerpo del cubano Wilber Fonseca Fonseca, cuyas circunstancias fueron objeto de investigación.
Aunque se trata de sucesos distintos, la sucesión de accidentes, homicidios y muertes violentas ha causado inquietud entre los integrantes de una comunidad que ha aumentado su presencia en Guyana durante los últimos años.
Cubanos que llegan por trabajo o como parte de una ruta migratoria
Guyana se convirtió en un destino frecuente para ciudadanos cubanos debido a las facilidades de entrada que durante años ofreció a los viajeros procedentes de la isla. Algunos cubanos se establecieron en el país, abrieron negocios o encontraron empleo, mientras otros utilizaron el territorio guyanés como punto de tránsito hacia Brasil, Surinam u otros países de la región.
La expansión económica ha permitido que muchos se incorporen al mercado laboral en sectores que necesitan mano de obra. No obstante, los trabajadores migrantes pueden enfrentar mayores dificultades para conocer las regulaciones locales, denunciar condiciones inseguras o exigir compensaciones después de un accidente.
La Organización Internacional para las Migraciones ha advertido que los migrantes suelen ocupar empleos más peligrosos y pueden estar expuestos a un riesgo superior de lesiones y muertes laborales.
Las preguntas que deberá responder la investigación
El caso de Yuviosmar Galindo Cardona deja varios interrogantes que deberán ser esclarecidos por las autoridades. La investigación tendrá que establecer por qué el joven perdió el control de la manguera, si el sistema presentó un aumento inesperado de presión y si la maquinaria había sido inspeccionada antes de comenzar las labores.
También deberá precisar si existía un protocolo para detener el bombeo durante una emergencia y si otros empleados estaban capacitados para responder ante una situación de esa naturaleza. Otro punto central será determinar qué equipos de protección utilizaba el trabajador y si la empresa había identificado previamente los riesgos relacionados con la operación.
El resultado de la autopsia, las declaraciones de los compañeros y la inspección del lugar serán fundamentales para definir si se trató de un accidente imprevisible o si existieron fallas de seguridad.
Una familia a la espera de respuestas
La muerte de Galindo Cardona deja a sus familiares ante un complejo proceso que puede incluir la identificación formal, la entrega del cuerpo y una eventual repatriación a Cuba. En los casos de trabajadores migrantes, estos procedimientos pueden resultar costosos y requerir gestiones consulares, documentos forenses y coordinación con la empresa empleadora.
Hasta ahora no se han divulgado detalles sobre la familia del joven ni sobre posibles campañas para ayudar con los gastos funerarios. Mientras avanza la investigación, su fallecimiento vuelve a exponer el costo humano que puede acompañar el crecimiento acelerado de las obras cuando la seguridad no ocupa el lugar central.
La muerte del cubano de 25 años no solo representa una tragedia para sus familiares y compañeros, sino también una nueva advertencia sobre la necesidad de garantizar que cada trabajador reciba capacitación, supervisión y protección adecuada antes de operar equipos capaces de provocar lesiones mortales.





