Este sábado la líder de las Damas de Blanco fue detenida en la calle por la Seguridad del Estado. Devuelta a la sede del movimiento femenino opositor en Lawton, La Habana, y nuevamente arrestada cuando intentó volver a salir.

Conducida a un lugar desconocido según contó Aluiska Gómez, una de las Damas de Blanco. Al parecer Soler no supo explicar el motivo de su detención.

«Ella por la mañana salió de la sede con su esposo, el ex prisionero político Ángel Moya. Al rato vimos que la trajeron a ella en una patrulla», contó Gómez.

«En cuanto salió el agente de la Seguridad del Estado que está frente a la sede y varias mujeres de la Policía le fueron arriba. Ella empezó a manifestarse, la redujeron y la montaron en la patrulla. Hasta el momento no se sabe de su paradero», denunció Berta quién se disponía a visitar a su hermana.


El pasado lunes 17 de julio, dos sacerdotes de la Iglesia Católica oficiaron una misa en la sede de las Damas de Blanco, para acercar la ceremonia a estas mujeres, a las que el régimen impide ejercer sus libertades religiosas como admitieron los propios párrocos Cástor Álvarez y José Conrado durante la eucaristía.