La Cuarta Serie Nacional Sub-23 entre Camagüey y Sancti Spíritus terminó con una pelea masiva y la expulsión de 18 y 16 jugadores, de ambos equipos, respectivamente, reporta el periódico Escambray.


A la altura del séptmino inning, cuando los camagüeyanos llevaban la victoria, inició «una riña tumultuaria de bates volando por el aire, piñazos al por mayor y hasta una herida de tres puntos provocada por un casco en el rostro de uno de los jugadores espirituanos», reseña el medio oficial.

Aunque no se especifican las causas del enfrentamiento, el periódico señaló que la pelea la iniciaron el camagüeyano Javier Valdivia Ley y Rodoleisi Moreno, provocando que los integrantes de ambos equipos salieran de los dogouts.

El diario Adelante publicó las medidas impuestas a los peloteros camagüeyanos Danny Luaces y Eglis Eurgellés, sancionados con la separación inmediata del torneo, decisión que fue comunicada a través de una circular de la Comisión Nacional de Béisbol.

«Los equipos camagüeyanos nunca se han caracterizado por ser violentos, todo lo contrario de los espirituanos, quienes en varias ocasiones se han visto involucrados en ese tipo de conductas», aseguró el mánager del Camagüey Sub-23, Luis Ulacia.


«Me gustaría explicar al pueblo camagüeyano que no fueron nuestros muchachos quienes provocaron el incidente, la impotencia de los contrarios respecto al marcador llevó a que los ánimos del juego se fueran calentando, había que estar allí y ver los bolazos que le tiraban a nuestros atletas para entender que el partido se les fue de las manos a las autoridades que allí estaban», añadió.