A solo tres meses de las elecciones que deben sacar del poder al dictador Raúl Castro, cubanos residentes en Miami no esperan que haya un cambio real en la isla.


«Ya Fidel descansó, murió, pero queda el otro descarado de (su hermano) Raúl. Cuba está destruida. No hay comida, no hay ropa, no hay nada», dice a la AFP una cubana residente en la Pequeña Habana.

«Mientras Raúl esté ahí, en el poder, Cuba va a seguir destruida. Por lo que yo veo, yo no creo que haya elecciones de verdad» continúo diciendo sin esperanza de cambio.

«Aunque se muera Raúl, ¡ese sistema sigue allí!», dijo otro cubano. «¡Fidel ya estaba muerto hacía tiempo!», dice otro.

«No hay ningún indicio de que el sucesor de Raúl Castro va a ser elegido libremente por la población», dijo otro residente. «Los opositores que aspiraron a estas votaciones, que no son elecciones, ya fueron todos reprimidos», aseguró.


La realidad es que muchos cubanos tanto dentro como fuera de Cuba no esperan mucho de las próximas elecciones en Cuba donde Raúl prometió dejar el poder.