Díaz Canel Derrumbe en La Habana

El «presidente» de Cuba, Miguel Díaz-Canel publicó casi 48 horas después unas condolencias por la muerte de tres niñas que fallecieron en un derrumbe en La Habana en una vivienda en mal estado.


«Derrumbe en La Habana Vieja ocasiona la muerte de tres niñas. Lamentamos sentidamente lo ocurrido. Nuestro acompañamiento a las familias» dijo Canel en una escueta nota en Twitter.

Los cubanos reaccionaron inmediatamente en redes sociales.

«El poder absoluto deshumaniza, te va devorando, por eso es imprescindible tener contraparte. Además, Solo un demócrata merece respeto porque parte de reconocer en sus semejantes el mismo derecho al poder y a tener ideas. Imponer y someter inspira irrespeto.» dijo el músico cubano Manolín el Médico de la Salsa.


«Cuántas casas y edificios se pueden construir con el dinero y materiales de uno solo de los hoteles que se hacen en La Habana? Lo que no entiendo como los cubanos no se plantan en el hotel con todas sus cosas, al final el hotel es del pueblo verdad?» dijo otro cubano.

«Mi deseo que se te llenen los hoteles de cubanos protestando por las condiciones infrahumanas en que viven. Un hecho, habrá más «accidentes» y más muertes por enfermedades prevenibles o por negligencias. El problema son uds y el ppio de la solución es forzar su salida del poder» dijo otro.

«Bien haría en bajar del carro y caminar las calles de la Habana vieja y de otros lugares donde las edificaciones se mantienen en pie por estática milagrosa, no se preocupe, no le va a caer un balcón encima, esos son ‘incidentes aislados'» continuaron las críticas.

«Dieron las condolencias primero a un deportista que ni el pueblo conocía dejando en el olvido esos tres ángeles que perdieron la vida por su negligencia como gobernadores de esta isla de escombros…Falta de tacto, respeto y humanidad…q asco» siguieron las críticas que son interminables.

En el día de ayer Bruno Rodríguez, canciller cubano ofreció condolencias por la muerte de Kobe Bryant pero ignoró la muerte de las tres niñas.