Cubano recibe una multa de un inspector de Homestead por basura de un homeless: «Personas como estas no deberían trabajar para la ciudad”

Foto: Video de Facebook de «Técnicas De Pesca y Más»

Un residente cubano de Homestead, en el sur de la Florida, denunció públicamente que la ciudad la ciudad lo multó tras atribuirle basura que, según afirma, no le pertenecía. El caso, divulgado a través de redes sociales, ha generado un intenso debate digital sobre la responsabilidad de los propietarios, la aplicación de las ordenanzas municipales y el manejo de situaciones vinculadas a personas sin hogar.

El origen de la multa

De acuerdo con el testimonio del afectado que colgó en la cuenta de Facebook «Técnicas De Pesca y Más», un hombre sin techo había improvisado un refugio cerca de su vivienda utilizando cartones, colchones y otros objetos abandonados. Aunque asegura que esa situación no la provocó él ni su familia, inspectores municipales acudieron al lugar y emitieron una multa por acumulación ilegal de basura.


“Una vez más, la ciudad de Homestead abusando. Personas como estas no deberían trabajar para la ciudad”, explicó en el material audiovisual en el que se le vio bastante enojado.

El cubano explicó que el inspector llamado Kyle Johnson justificó la sanción al encontrar entre los desechos una caja con la dirección de su casa, lo que se consideró suficiente para responsabilizarlo. Para el residente, ese criterio resulta injusto y arbitrario, ya que cualquier persona puede recoger envases o materiales descartados sin que ello implique vínculo alguno con el propietario del inmueble.

“Eso no es un basurero, eso es como una casita que inventó un hombre. De esos cartones, del latón de basura, él escogió una cajita con mi dirección. Y este hombre vino y dijo: botaron basura aquí. No tuvo cerebro para darse cuenta de que eso no es mío”, comentó el afectado que se nombra Ricardo.

Más citaciones y cuestionamientos

La situación no se limitó a una sola infracción. Según relató, el mismo funcionario también le impuso otra citación relacionada con supuestos trabajos realizados en su vivienda, como el cambio de una puerta sin los permisos correspondientes y la presencia de materiales de construcción. El afectado negó violar las normativas y sostiene que las sanciones fueron excesivas. “Me hizo otro ‘write up’ más, otra multa más. Tengo que ir a corte”, lamentó el cubano.

En un video difundido en redes, el hombre expresó su frustración y calificó la actuación del inspector como un abuso. Afirmó sentirse tratado de forma desigual y sugirió que su nombre latino pudo haber influido en la severidad del procedimiento, una acusación que ha provocado reacciones encontradas entre usuarios. “Yo creo que cuando él vio mi nombre, dijo: este es un latino, vamos a cogerlo y a joderlo”, destacó.


Reacciones en redes sociales: apoyo, indignación y debate

La denuncia del cubano multado en Homestead provocó una oleada de comentarios en redes sociales, especialmente en Facebook y X (antes Twitter), donde decenas de usuarios reaccionaron con mensajes de apoyo, indignación y también opiniones divididas sobre la responsabilidad ciudadana.

Muchos internautas se solidarizaron con el afectado y cuestionaron la lógica aplicada por los inspectores municipales. “Eso le puede pasar a cualquiera. Si un homeless recoge una caja con tu dirección, ¿ya eres culpable? Es absurdo”, comentó un usuario. Otro añadió: “Uno trabaja duro para tener su casa y termina multado por algo que no hizo. Es una injusticia total”.

Otros mensajes reflejaron una sensación compartida entre residentes inmigrantes del sur de la Florida. “Siempre van primero contra el latino. A mí me pasó algo parecido y no tuve cómo defenderme”, escribió una usuaria, mientras otro señalaba: “El ‘code enforcement’ en algunas ciudades parece más un sistema de castigo que de orientación”.

Sin embargo, no faltaron voces que defendieron la actuación municipal. “La ciudad tiene que mantener el orden. Si la basura estaba frente a tu casa, alguien tiene que responder”, opinó un internauta. Otro comentó: “Las reglas son claras. Si no estás pendiente de lo que pasa alrededor de tu propiedad, luego vienen las consecuencias”.

También surgió un debate más amplio sobre la crisis de personas sin hogar en Florida. “El verdadero problema es que nadie sabe qué hacer con los homeless. Al final pagan justos por pecadores”, escribió un usuario, mientras otro resumió el sentir general con una frase contundente: “Esto no es solo una multa, es un reflejo de un problema social que nadie quiere enfrentar”.

Silencio oficial y un tema recurrente

Hasta el momento, la ciudad de Homestead no ha emitido una declaración pública sobre el caso ni ha respondido a las acusaciones de trato injusto. El episodio vuelve a poner bajo la lupa la labor de los departamentos de “code enforcement” y la percepción, especialmente entre comunidades inmigrantes, de una aplicación desigual de las ordenanzas municipales.

Más allá de la multa específica, la historia refleja una tensión creciente en muchas comunidades: la convivencia entre regulaciones urbanas estrictas, el impacto visible de la crisis de personas sin techo y el sentimiento de vulnerabilidad de residentes que temen ser sancionados por situaciones que no generaron. En el entorno digital, el caso ya se ha convertido en un símbolo de ese conflicto cotidiano que va más allá de una simple citación municipal.


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