Un padre cubano de Miami que brindó asistencia rescatando a un grupo de balseros cerca de los Cayos de la Florida, hoy está siendo acusado de tráfico humano y permanece tras las rejas.

Se trata de Luis Alberto Souto quien, según su esposa Lisandra, habria salido a pescar el 25 de mayo. Al día siguiente se encontró en el mar con el grupo de balseros cubanos, y tras súplicas, decidió ayudar.


Lisandra dio declaraciones a AmericaTeVe y dijo estar desesperada y que cree que su esposo estuvo en el lugar equivocado a pesar de haber podido salvar la vida de los cubanos en el mar.

Hoy se encuentra en el centro de detención migratorio de Krome en el suroeste de Miami Dade, y su niño continúa preguntando por el regreso de su padre.

Su esposa relató al citado medio que su esposo les dio agua, y les dijo que llamaría a alguien para pedir ayuda, pero no tenía batería y no pudo contactar. Los cubanos le suplicaron que se llevara al niño de cinco años, y fue entonces que Suoto decidió permitirles subir a su bote.

«(…) como a los dos minutos ve a los guardias y les dice «tengo personas aquí, necesitan ayuda», contó Lisandra.


«Ellos no entendieron. Solamente fue pistolas, «suban las manos»…», lamentó la madre cubana.

En el centro de detención Lisandra ha podido comunicar con Suoto en contadas ocasiones, pero aseguró a AmericaTeVe que visitará oficinas de congresistas y que buscará también ayuda legal para liberar a su esposo.