Yoel Rodríguez Barrientos, el hombre cubano acusado del asesinato de una madre y su hija en Guyana, confesó a ambos crímenes.


La información fue confirmada por el jefe de crimen, Wendell Blanhum, al medio digital GuyanaStandard.

A Barrientos se le acusaba del asesinato de su novia Tara Krishnaran, de 34 años, y la hija de esta, Larissa Singh, una niña de 11 años.

Ambas mujeres fueron encontradas sin vida por el padre de Krishnaran dentro de su propia casa.

Ambos cuerpos mostraban signos de violencia. Tara fue descubierta con heridas en la cabeza, el lado izquierdo de la sien y el lado izquierdo de la cara, mientras que la niña tenía una herida de unos quince centímetros de largo en el cuello y lo que parecía ser sangre en sus partes íntimas, según su abuelo.


El abuelo además dijo que la pareja había estado discutiendo la tarde anterior, pero que él se fue a la cama luego porque no era poco común que discutieran.

Al otro día por la mañana no vio a su hija o su nieta y pensó que su hija se habría llevado a la niña para el trabajo como en ocasiones hacía.

Sin embargo, alrededor de las 8 pm se dio cuenta de que estaba encerrado dentro de la casa y decidió revisar la habitación de su hija e hizo el espantoso descubrimiento.

El cubano fue arrestado poco después no lejos de la propiedad.

Sobre la investigación Blanhum dijo que después de que la niña de 11 años hubiera presenciado todo el calvario, Rodríguez decidió quitarse la vida en un intento por evitar que testificara durante el juicio.