Dirigentes en Cuba jineteros

Ante los continuos ataques contra los artistas de la canción Patria y Vida y contra Yotuel a quien llamaron jinetero, un cubano respondió con una contundente carta.

«Los jineteros son ustedes» titulo en su carta el cubano indignado por las campañas de descalificación.


Aquí les dejamos el texto de este cubano:

La élite castrista acusa a Yotuel Romero de jinetero porque se casó con una española con la cual se hubiera desposado cualquiera. El objetivo está claro: denigrarlo a ojos de los seguidores del régimen. Y todo por la canción Patria y vida, que les ha puesto el piso malo y los ha obligado a acudir a sus habituales infamias para intentar que la pieza musical se convierta en un hit clandestino y llegue a todos los hogares.

Si Yotuel es jinetero, muchos de los hijos, nietos y amigos de los Castro también lo son. Fidel Castro Díaz Balart, por ejemplo, estuvo casado con una rusa de apellido Smirnov, con la cual tuvo hijos. Su padre, el ya fallecido dueño de Cuba, tuvo amantes francesas, rusas y alemanas, con alguna de las cuales dejó descendencia, sin reconocer, para más señas.

Raúl Castro se separó por un par de años de Vilma Espín y se casó con una polaca. La hija de Raúl, Mariela, está casada con un italiano, sospechosamente dueño de tierras en alguna región de Italia, donde han construido una pequeña pista de aviación, con helipuerto incluido.


Ramiro Valdés tuvo una amante española antes de la esposa de ahora, a la cual le lleva más de 20 años, y con la que se fue a vivir cuando ella solo tenía 15 años, en una abierta violación de la ley. El mismo Valdés que era gran amigo de Jesús Suárez Gayol y que no esperó ni un día después de la muerte de este en Bolivia para llevarse a su casa y luego convertir en esposa a la viuda.

Juan Almeida era novio de la Lupe, a la cual escribió una canción al salir en el Granma y que no se escucha más allá de en Cuba y eso en actividades oficiales y de recordación.

Camilo Cienfuegos, a quien no debería incluir en este listado, estuvo casado con la salvadoreña Isabel Blandón, quien le llevaba 30 años. Durante su estancia en Estados Unidos, el legendario comandante del sombrero necesitaba alguien que lo ayudara a legalizar sus documentos y apeló a la Blandón.

El listado sería interminable, pero hoy no me voy a referir a ese tipo de jineterismo, sino al de Estado, a la prostitución de un Gobierno que vendió el alma durante 60 años, a cambio de recursos con los cuales sobrevivir.

Que alguien me diga que no fue Cuba jinetera de los soviéticos, cuando permitió la entrada de los misiles nucleares que desataron la crisis de octubre de 1962 a cambio de la supuesta protección de Moscú.

O que alguien considere que la presencia de tropas cubanas en Angola y Etiopía, donde murieron miles de cubanos, en una guerra ajena, no fue un dechado de jineterismo a gran altura: Yo pongo los hombres y tú las armas, dicen que le dijo Castro a Brezhnev, quien entonces mandaba en Moscú.

A los soviéticos les jinetearon todo, pero sobre todo petróleo, con el cual intentaron dar la imagen de país autosuficiente, aunque siempre con libretas y cupones para comprar comida y ropa.

Luego, en los años 90 del siglo pasado, se convirtieron en jineteros de Hugo Chávez, a cambio de petróleo. A Venezuela mandaron miles de médicos, maestros y militares, para sostener al Gobierno. Y Venezuela pagó al jinetero con Chávez vivo, y también cuando este murió y asumió el poder su heredero Nicolás Maduro, quien perdió el control de muchos recursos pero también continuó el envío de petróleo a Cuba.

A los vietnamitas le jinetean por años y aún consiguen donaciones de 30 mil toneladas de arroz al año, de ese que venden en los mercados -o vendían- y que nadie quería comprar porque no servía ni para cerdos.

Y hasta a los chinos intentaron jinetear, pero los chinos son duros y no aflojan plata ni bienes por gusto. Por eso las relaciones siempre fueron distantes y con dinero por medio en la mayoría de las ocasiones, aunque no por eso dejaron de intentarlo, una y otra vez.

Entonces, ahora, el Gobierno que fue de mercenario a meter sus narices en Angola, Etiopía, Venezuela o Nicaragua, siempre por intereses, acusa a un artista porque se casó con una española famosa, decente y guapa. ¿Con qué moral los voceros del régimen intentan injuriar a Yotuel? Deberían mirarse el techo antes, y no olvidar que quien tiene tejado de vidrio no puede tirarle piedras al vecino.

Jineteros son ustedes. Jineteras son la revolución, los hijos de los grandes líderes y hasta la madre que parió a los Castro, que siendo una jovencita se casó con un gallego que le triplicaba la edad, solo para amasar la fortuna del peninsular. Jinetera y cualquiera sabe qué más, porque el más pequeño de los varones, que ya es un anciano decrépito, tiene unos rasgos asiáticos que no encajan bien en el prototipo de la familia Castro Ruz.

A ese mismo lo bautizó Fulgencio Batista y cualquiera sabe por qué. Así que mejor se callan y no ofendan más a los artistas y al pueblo, que las ofensas siempre le sientan peor al que la profiere que a quien la recibe. Patria y Vida!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!