Cada vez está más cerca el apagón de la televisión analógica en Cuba y los cubanos aún temen a esta realidad, por las miles de limitaciones que han encontrado en el camino.

La televisión digital es de extrema urgencia para el país, y no solo por el hecho de salir de la obsolescencia programada de los transmisores y mejorar la calidad de la señal televisiva, sino porque la vieja señal analógica existente aún entorpece el despliegue efectivo de la conexión 4G para los teléfonos móviles.

El famoso apagón según Grisel Reyes, Presidenta del Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones, se haría a partir del segundo semestre de este mismo año, pero de manera gradual. Primero, se apagaría la señal del Canal Educativo de forma escalonada en la Isla de la Juventud y en los municipios espirituanos de La Sierpe, Jatibonico, Taguasco, Cabaiguán y la cabecera provincial.

El proceso va en marcha, a pesar de que aún miles de cubanos ni si siquiera han podido comprar las cajitas decodificadoras y mucho menos un televisor híbrido. Ante la llegada del apagón analógico estas son las preocupaciones más recurrentes de los cubanos:


1. Ausencia de cajitas y aditamentos: Para ver la señal digital, la opción más usada en Cuba es comprar una caja decodificadora y así no deshacerse de los viejos TV analógicos. En un principio, se vendieron en las TRD varios modelos, pero la demanda fue mayor que la oferta. Hoy solo basta recorrer varias tiendas para verlas desabastecidas y cuando surten, los revendedores se encargan de hacerlas desaparecer. A ello se suma la ausencia también en las tiendas de cable coaxial, tomas, adaptadores, antenas y bajantes. Conclusión: las personas que pueden pagar el alto precio del mercado negro, van finalmente a ellos porque hay más disponibilidad.

2. Precios por las Nubes: El tema de los precios tal vez sea el más preocupante. En un país donde el salario promedio (25 USD aproximadamente) apenas alcanza para las necesidades básicas, para muchas familias cubanas sigue siendo imposible comprar una cajita decodificadora en 30,95 CUC en el caso de la marca Soyea STB o 49.95 CUC por una GELECT y mucho menos comprar un TV híbrido marca Haier por el exorbitante precio de 399 CUC. Aún nadie sabe por qué los cubanos deben pagar tanto si esos TV fabricados con tecnología china se ensamblan en Cuba.

3. Dificultades en la calidad de la señal: La salida de uno y otro tipo de cajita decodificadora ha generado más de una preocupación en la percepción de la calidad de la señal. Primero se transmitió en SD (Estándar Definition) y luego en HD, así que las personas que compraron la SD no pueden ver la señal en alta definición. Incluso, algunos de los TV híbridos vendidos en las tiendas de la marca ATEC televisan el sonido pero la imagen en HD no se ve.

4. Marcas escandalizadoras: Siempre hay algunas personas que pueden comprar un TV híbrido, pero la mayoría prefiere importalo al país en su equipaje o recurre al mercado negro donde hay miles de ofertas que por el mismo precio de las TRD ofrecen marcas reconocidas como Samsung o LG. El precio de 399 CUC por un TV Haier o ATEC de tecnología china y ensamblado en Cuba es bastante absurdo.

¿Qué pasará con aquellas personas que no tengan el nivel adquisitivo para poder disfrutar de la televisión digital en Cuba?

En palabras de Grisel Reyes, Presidenta del Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones “Cuba prevé otra etapa para la que se planifica una estrategia crediticia, donde se le darán facilidades de créditos a la población para que adquieran estos receptores y habrá una última etapa -que no necesariamente tiene que ser la final- en que se le otorgue un subsidio a una parte pequeña de la población que no tenga condiciones para comprar el receptor”.

La realidad es que todavía a finales de 2018 las facilidades crediticias aún no llegan y la cuenta regresiva para comenzar el apagón analógico ya está en marcha.