El gobierno de Cuba restableció las zonas WiFi que habían sido afectadas por el huracán Irma pero mantiene las altas tarifas de su servicio.

Las zonas de WiFi, -ubicadas en parques y plazas públicas del país-, constituyen la única opción que tienen la mayoría de los cubanos para acceder a Internet. Una tarjeta para conectarse durante una hora cuesta 1.50 CUC, precio muy alto para los trabajadores cubanos que ganan en pesos cubanos y un promedio de 20 CUC al mes.

Es habitual que en caso de catástrofe las compañías bajen las tarifas para permitir que las personas puedan estar comunicadas.