Lamentablemente según datos oficiales Cuba se ha convertido en el país más envejecido de América, este ha sido un proceso que ha sorprendido incluso a los especialistas que esperaban que este fenómeno se manifestara a partir del año 2025.

Cuba enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia ya que su sistema de pensiones es insostenible a mediano plazo.

“Recibo de pensión 240 pesos al mes (menos de $10). De ese dinero tengo que gastar 50 pesos al pago del refrigerador Haier que el Gobierno me cambió y separar 100 pesos para la compra de medicamentos”, cuenta Raquel una jubilada de 67 años.

“El envejecimiento poblacional que afecta al país tiene como consecuencia un incremento importante del gasto público y la disminución de la población en edad fértil, lo que genera un decrecimiento en la tasa de fertilidad”, comenta el sociólogo, Juan Valdés Paz.


En la isla existen casi unas 300 Casas de Abuelos (para atención diurna y socialización) y 144 Hogares de Ancianos. Las autoridades han reconocido su pésima situación higiénica.

Sin embargo, el pago por utilizar estas instalaciones es de 180 pesos mensuales y en los Hogares de Ancianos unos 400 pesos. Cuando se demuestra, a través de una investigación, que los ancianos no pueden pagar esa suma, la Seguridad Social se encarga de subsidiarla.

El Gobierno ha habilitado algunos programas de ayuda al adulto mayor y algunos ancianos reciben ayuda de las iglesias y organizaciones no gubernamentales.