Después de la victoria este sábado de las Águilas del Zulia, con pizarra final de 8×3 frente a los Alazanes de Granma, ¿habríamos visto la verdadera cara del plantel cubano en la Serie del Caribe 2017?


Seamos honestos. Quienes vieron el partido de principio a fin, no me dejarán mentir: Las Águilas se veían volando libremente de la grama al cielo del Estadio de los Tomateros de Culiacán, y superaron de punta a cabo a los peloteros cubanos que, si tuvieron algo que vale la pena resaltar, fue el deseo de vender cara su derrota.

Sin embargo, eso no basta para tener que enfrentar lo que les queda en el camino del clásico caribeño, pues aún tendrán que vérselas ante el espejo de otra fiera: Las Águilas de Mexicali; favorito, robusto y, por si fuera poco, equipo de casa —algo que siempre empuja un tanto—.

¿Qué vimos el sábado en la Serie del Caribe?… Devoremos los Higthligths:

Freddy, perdido en el bosque: Tras la apertura de este sábado, Freddy Asiel Álvarez se convirtió en el tercer lanzador cubano con más juegos iniciados (19) en eventos internacionales desde 1992. Y en un gasto fugaz de 16 pitcheos, pasó a la historia como el primer lanzador que se va a las duchas en Series del Caribe, con tan solo un out, desde que Justin Lehr le aguantó seis limpias a Aragua el 4 de febrero de 2007.


Un hit y otro hasta sumar cinco maltrataron la efectividad del villaclareño en su actuación histórica durante este torneo (ahora lanza para 6.75) y si no perdió fue por la suerte de un jonrón que equilibró el pulso.
La carrera de Freddy Asiel con el team Cuba podría estar en peligro, pues sus actuaciones se han dispersado paulatinamente en el bosque del más fino dominio. He aquí los numeritos en sus cuatro torneos más recientes: la oposición le promedia .322 (90-29) y su efectividad altísima 5.55 (15 limpias en 24.1 innings). Ojo, antes de esto, esos mismos medidores estaban así: .246 y 3.07, ¿notable bajón de calidad, verdad?

Cuajar a tiempo: No es que las Águilas del Zulia hayan sido aves del mal agüero: El equipo cubano había construido pocas carreras —cuando más cuatro por juego—, en tres partidos un total de 13 carreras, y una sola era construida por el madero de Alfredo Despaigne. ¿Será el momento de cambios sísmicos en el line up?

Esta es mi teoría: Mantener a Despaigne inamovible en el cuarto turno pues, el problema medular en la alineación no ha sido exactamente su descomposición con corredores en el circuito: El sábado, el temible toletero abrió la entrada en tres de sus cuatro turnos, y esa es la viva muestra de una inestabilidad en los hombres que le anteceden. Alexander Ayala bateó de 4-1, y Yunior Paumier se fue de 3-0.
Sería interesante añadir más contacto y velocidad en el segundo turno (quizás con Yoelkys Céspedes), o buscar un bate encendido, que bien podría ser el camarero Carlos Benítez. Eso, si es que Carlos Martí no quiere esperar por el “letargo ofensivo” de Paumier.

Cuba versus la “garra siniestra”: El grave dolor de cabeza de las novenas cubanas históricamente ha sido enfrentar a lanzadores zurdos, mucho antes de Jim Abbott hasta Wilfredo Ledezma, en la reciente noche sabatina. Pero, en varias ocasiones, todo ha sido por cuestión de pasivo ataque o lectura agitada en el rectángulo de bateo.

El sábado Cuba, que perdía 7×3 a la altura del séptimo, colmó el circuito después de un out y tenían a segundo, tercero y cuarto en fila. Pero Yunior Paumier se dejó robar la iniciativa por el siniestro, luego de sentarse en conteo de 2 y 0 y no atacar una recta de 91 millas por el medio del plato. ¿Cuál fue el resultado del episodio? Dos ponches. Ayala no alcanzó ninguna de las tres rectas que vio, y jamás llegó al rectángulo Despaigne.

¿Mansa paloma?: Ya es oficial, para ganar la Serie del Caribe Culiacán 2017, está claro de que habrá que derrotar a una de las dos Águilas: Mexicali o las del Zulia. Las de Mexicali, en lo que va de torneo, ya han probado ser las que vuelan más alto, y con récord de (3-0) han seguido poniéndole victorias a equipos mexicanos, que van por nueve triunfos en consecutivos en esta competición.

La marca reinante en todos los tiempos le pertenece a los dominicanos, cuando eslabonaron 13 sonrisas entre 1997 y 1999. No obstante, los equipos aztecas suman cuatro de las más recientes seis copas (Yaquis de Ciudad Obregón tienen dos de ellas), y dos de las últimas tres.

¿Qué sucederá al final? Pues, en las semifinales, cualquiera de los cuatro clasificados podría dar el salto, hasta la escuadra de Puerto Rico (Criollos de Caguas), que se coló en el vagón de la despedida, ganándole a los decepcionantes Tigres del Licey.