Crisis de combustible en Cuba obliga a otras dos aerolíneas canadienses a cancelar sus operaciones hacia la isla

La crisis de combustible de aviación en Cuba continúa escalando y ya provoca un impacto directo y sostenido en la conectividad internacional del país. Otras dos aerolíneas canadienses anunciaron la suspensión de sus vuelos hacia la Isla ante la imposibilidad de garantizar el repostaje de aeronaves en aeropuertos cubanos, una decisión que se suma a cancelaciones previas y profundiza el deterioro del tráfico aéreo.

En un inicio, las compañías aseguraron que mantendrían sus rutas activas recurriendo a distintos escenarios de contingencia, como escalas técnicas en terceros países para cargar combustible. Sin embargo, el panorama cambió de forma abrupta a última hora de este lunes, cuando ambas aerolíneas resolvieron cancelar sus operaciones ante la falta de garantías sobre el suministro de combustible en los aeropuertos de Cuba.


De acuerdo con la información aportada por Bloomberg, WestJet y Air Transat optaron por detener temporalmente sus operaciones hacia Cuba tras recibir confirmación de que el suministro de combustible de aviación no estaría disponible durante varias semanas. La falta de garantías operativas llevó a ambas compañías a descartar soluciones provisionales y priorizar la seguridad y previsibilidad de sus itinerarios.

Aeropuertos sin combustible y operaciones en riesgo

El problema no se limita al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. Según lo informado, la escasez de combustible afecta a varios aeropuertos internacionales del país, donde las autoridades reconocieron que no pueden asegurar el suministro regular necesario para las operaciones comerciales. Esta situación impide a las aerolíneas planificar vuelos de ida y vuelta con normalidad, un requisito básico para mantener rutas internacionales.

Ante este escenario, WestJet puso en marcha un operativo especial para repatriar a pasajeros que ya se encontraban en Cuba, enviando aeronaves vacías desde Canadá con suficiente combustible para realizar el vuelo de regreso sin depender del repostaje local. Air Transat, en cambio, anunció la suspensión total de sus vuelos hacia la Isla hasta el 30 de abril de 2026, mientras reorganiza su programación y gestiona el retorno de los viajeros afectados.

Canadá, pilar del turismo cubano, reduce su presencia

Las nuevas suspensiones representan un golpe severo para el turismo cubano. Canadá ha sido durante años el principal mercado emisor de visitantes hacia la Isla, especialmente durante la temporada alta de invierno. La reducción drástica de vuelos desde ese país limita la llegada de turistas y agrava la crisis de un sector que ya enfrenta una fuerte caída de visitantes, dificultades logísticas y una oferta hotelera afectada por la escasez de recursos.

Estas decisiones se suman a la suspensión previa anunciada por Air Canada, lo que confirma que el problema de combustible no es puntual ni aislado, sino un factor estructural que está forzando a las aerolíneas a retirarse temporalmente del mercado cubano.


Notificación oficial de Cuba a la aviación internacional por falta de combustible

La suspensión de vuelos no fue una decisión aislada de las aerolíneas, sino la consecuencia directa de una notificación oficial emitida por las autoridades aeronáuticas cubanas. Según la información divulgada, el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba comunicó a compañías aéreas y operadores internacionales que no podía garantizar el suministro de combustible de aviación en el Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, ni en otros aeropuertos internacionales del país durante un período prolongado.

Esta advertencia aérea —equivalente a una alerta operativa— dejó claro que la escasez no sería puntual ni de corta duración, sino un problema estructural que podría extenderse por varias semanas. Ante ese escenario, las aerolíneas quedaron obligadas a reevaluar sus planes de vuelo, ya que operar sin certeza de repostaje incumple estándares básicos de seguridad y planificación internacional.

La notificación también advertía que, aun en los casos en que se permitiera el aterrizaje, no existían garantías para el combustible necesario para los vuelos de salida, lo que obligaría a las aerolíneas a asumir soluciones costosas —como transportar combustible extra desde el origen o realizar escalas técnicas fuera de Cuba— o, directamente, suspender operaciones.

Efectos inmediatos en pasajeros y economía

La cancelación de vuelos tiene consecuencias directas para miles de pasajeros, incluidos turistas, cubanos residentes en el exterior y viajeros con compromisos familiares o laborales. Reprogramaciones, devoluciones, incertidumbre y cambios de última hora se han convertido en una constante para quienes dependen de estas rutas.

A nivel económico, la reducción de la conectividad aérea afecta no solo al turismo, sino también a sectores asociados como el transporte, la gastronomía y los servicios, en un contexto ya marcado por la contracción económica y la falta de insumos básicos.

Una crisis energética con impacto internacional

La escasez de combustible de aviación forma parte de una crisis energética más amplia que atraviesa Cuba, con repercusiones en la generación eléctrica, el transporte interno y ahora, de forma cada vez más visible, en la aviación internacional. La imposibilidad de garantizar un suministro estable y previsible está erosionando la confianza de las aerolíneas extranjeras y complica cualquier intento de recuperación del tráfico aéreo.

Mientras no se restablezca el abastecimiento de combustible, el panorama para los vuelos hacia y desde Cuba seguirá marcado por la incertidumbre, con aeropuertos operando a mínimos históricos y una conectividad cada vez más limitada que profundiza el aislamiento del país en el mapa aéreo regional.


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