SJ509- SAN JOSÉ (COSTA RICA), 26/01/2015.- El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, participa en una rueda de prensa hoy, lunes 26 de enero de 2015 en la casa presidencial de Costa Rica en San José. Los desacuerdos sobre el futuro de la propia Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la independencia de Puerto Rico marcaron hoy el fin de las reuniones técnicas de la tercera cumbre de esa instancia, que se celebrará el miércoles y jueves próximos en Costa Rica, EFE/Alejandro Bolívar

Luis Guillermo Solís, presidente de Costa Rica, pidió al vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, que este país anule la Ley de Ajuste Cubano y las políticas que dan beneficios migratorios a los cubanos, las cuales han alentado un masivo flujo de isleños a través de Centroamérica.


Solís se reunió con Biden en la Casa Blanca, y el presidente, Barack Obama, asistió a parte del encuentro, según explicó el mandatario costarricense en un acto posterior en Washington.

“La migración cubana tiene una lógica propia, cuenta con privilegios por una serie de medidas en Estados Unidos. Hasta que esas medidas no cambien, seguirá siendo una circunstancia muy atractiva para que vengan a Estados Unidos”, dijo Solís en una conferencia organizada por los centros de estudios Wilson Center y Diálogo Interamericano.

Solís, quien envió una carta a Obama el pasado abril, en la que le pedía intervenir para tratar de que se abolieran las leyes que alientan la migración de cubanos a EE.UU., afirmó que había planteado nuevamente el tema durante su conversación con Biden.

A pesar de restablecer sus relaciones diplomáticas con Cuba el año pasado, Estados Unidos ha dejado claro que no tiene planes de alterar su actual política migratoria hacia Cuba.


La petición de Solís se debe al flujo de cubanos hacia Costa Rica, país que entre noviembre y marzo pasados extendió visas extraordinarias de tránsito a unos 8.000 cubanos que quedaron varados en su territorio ante la negativa de Nicaragua de dejarles seguir su paso.

Durante esos cuatro meses Costa Rica albergó y brindó ayuda humanitaria a los migrantes, pero en diciembre anunció que se había agotado su capacidad de conceder visados a los isleños y que comenzaría a deportar a quienes ingresaran de manera irregular.