La Corte Suprema de los Estados Unidos ha determinado que por el momento los solicitantes de asilo político en los puntos fronterizos con México deberán continuar esperando por la resolución de sus casos en ese país.


De esta forma la política impuesta por el presidente Trump permanecerá hasta nuevo aviso.

La orden del tribunal es una victoria para la administración, que advirtió que habría un «apuro hacia la frontera» si los tribunales bloqueaban la política que ha estado vigente durante un año.

El fallo es una pérdida devastadora para los grupos de derechos de los inmigrantes que dicen que los solicitantes de asilo enviados de regreso a México viven en condiciones peligrosas.

De acuerdo al grupo activista Human Rights First hay más de 1,000 reportes públicos de secuestros, torturas, violaciones y agresiones a los solicitantes de asilo devueltos a México.


La política, oficialmente conocida como Protocolos de Protección de Migrantes (MPP), exige que el solicitante de asilo no mexicano regrese a México mientras esperan audiencias en los Estados Unidos.

La medida ha creado campamentos improvisados ​​donde cientos de migrantes han esperado durante semanas y meses en pésimas condiciones. Bajo esta política miles de cubanos permanecen en Mexico esperando sus audiencias.

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de EE. UU. bloqueó la política el mes pasado, pero permitió que siguiera en vigencia el tiempo suficiente para que la Corte Suprema considerara su intervención.