El convicto cubano Miguel Díaz García, que cumplía condena en una cárcel de Brownsville (Texas), fue abatido por elementos policiales tras fugarse y provocar la muerte de dos personas, entre ellas el agente de seguridad que lo custodiaba en prisión, informaron medios locales.

Según recoge el diario El Mañana, Díaz García, de 38 años y quien clasificaba como “reo peligroso” por sus antecedentes penales, sostuvo una violenta confrontación con el guardia de seguridad José Antonio Tella en el estacionamiento de la clínica pediátrica ABC.

Testigos presenciales confirmaron que el cubano tenía una puntilla filosa entre sus ropas con lo que logró agredir en repetidas ocasiones al custodio causándole graves heridas en el cuello hasta someterlo y despojarlo de su arma de cargo y cartuchos hábiles de su cinturón de seguridad.

Posteriormente, Díaz cruzó un vecindario cercano a la escena del crimen para ingresar al domicilio de Mario Alfredo Martínez, de 57 años de edad, robó un auto y asesinó a quemarropa a la víctima.


El fugitivo fue perseguido por la policía hasta que se desató una balacera que culminó con el deceso del agresor. El Sheriff Omar Lucio, del Condado Cameron, confirmó que el reo fue transportado en ambulancia al hospital en la ciudad de Harlingen y fue declarado muerto a consecuencia de las heridas sufridas en el enfrentamiento con la ley.

El cubano contaba con varios expedientes criminales archivados desde el 2015 en el Condado de Cameron por delitos relacionados al robo a casa habitación, asalto agravado, amenazas terroristas y robo de vehículos.