El Congreso estadounidense analiza esta semana un presupuesto federal que incluye 41 millones de dólares para reembolsar al condado de Palm Beach por los costes extraordinarios que suponen las frecuentes visitas de Trump.

Desde que tomara posesión el pasado mes de enero Trump ha sido cuestionado en múltiples ocasiones por sus constantes visitas a su club Mar-a -Lago, bautizado por muchos como “la Casa Blanca de invierno”

Además de los 41 millones de dólares para gastos después de la inauguración, el presupuesto nacional, por un total de un billón de dólares, incluye un monto adicional de 20 millones de dólares para el reembolso de los costos previos a la posesión (por un total de 27 millones de dólares).

El congresista por Florida Ted Deutch, uno de los críticos de esos viajes, señaló que se trata de «una enorme victoria para los contribuyentes del condado de Palm Beach».


Sin embargo, Deutch aseguró que Trump debe asumir personalmente esos costos si va a seguir usando Mar-a-Lago o cualquiera de sus otros centros turísticos de marca «como lugares de vacaciones de fin de semana durante todo el año».

«Los contribuyentes estadounidenses no deberían tener que pagar decenas de millones de dólares para que Trump pueda jugar al golf los fines de semana en sus propiedades», dijo Deutch en un comunicado.

Trump ha estado siete fines de semana (varios de jueves a domingo) en Palm Beach después de su asunción.

Deutch, junto con los también congresistas demócratas de Florida Lois Frankel y Alcee Hastings, habían solicitado en marzo pasado al presidente reembolsar los gastos o abstenerse de viajar al área.