
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart aseguró que el régimen cubano enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente y afirmó que “nunca hemos estado tan cerca” de que Cuba recupere la libertad. Las declaraciones las realizó durante una conferencia de prensa en la sede del Directorio Democrático Cubano en Miami, en la que el legislador expuso su visión sobre el actual escenario político y económico de la isla.
Según Díaz-Balart, el gobierno cubano se encuentra debilitado por una combinación de factores internos y externos que han reducido de manera significativa su capacidad de sostenerse. En su análisis, el congresista apuntó a la profundidad de la crisis económica, el deterioro social y la pérdida de legitimidad como elementos centrales de esta etapa.
Crisis interna y pérdida de control del régimen
Durante su intervención, el legislador describió la situación en Cuba como una crisis estructural prolongada que ha afectado todos los ámbitos de la vida nacional. Afirmó que el colapso económico, la escasez de recursos y el creciente malestar social han colocado al régimen en una posición de fragilidad inédita.
Díaz-Balart sostuvo que el gobierno cubano enfrenta dificultades crecientes para mantener el control y que la presión interna se suma a un escenario internacional cada vez menos favorable. En ese contexto, afirmó que el régimen depende hoy más que nunca de apoyos externos para sobrevivir.
El giro de la política estadounidense hacia Cuba
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue el cambio de enfoque de Estados Unidos hacia el régimen cubano. El congresista recordó que, en años recientes, se debatieron iniciativas que —según su criterio— habrían permitido al gobierno de La Habana acceder al sistema financiero estadounidense y obtener mayor legitimidad internacional.
Díaz-Balart afirmó que ese rumbo se corrigió y que la política actual busca cerrar cualquier vía que pueda fortalecer económicamente o políticamente al régimen. En ese sentido, agradeció al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, a quienes atribuyó una postura firme frente a Cuba, Venezuela y Nicaragua.
La presión internacional como herramienta clave
El congresista subrayó que la presión internacional es, a su juicio, un factor determinante para acelerar un eventual cambio político en Cuba. “El régimen en Cuba nunca ha estado tan débil”, dijo e insistió en que cualquier flexibilización de sanciones o acercamiento diplomático sin condiciones solo serviría para prolongar la permanencia del régimen en el poder.
En ese contexto, Díaz-Balart llamó a reforzar las acciones contra gobiernos y actores que continúan brindando respaldo financiero o político a La Habana. Según explicó, ese apoyo externo representa una de las principales fuentes de supervivencia del régimen en el escenario actual.
Reconocimiento al papel del exilio cubano
Durante su discurso, el congresista dedicó un amplio reconocimiento al exilio cubano, al que describió como un actor clave en décadas de presión política, denuncias internacionales y activismo constante. “Solo hace falta empujar un poquitico”, señaló y agrega que el sacrificio y la perseverancia de esa comunidad han sido fundamentales para mantener viva la causa de la libertad de Cuba.
Díaz-Balart afirmó que la lucha del exilio no ha sido en vano y que los avances logrados en el plano político y diplomático explican, en parte, por qué hoy se percibe un escenario distinto al de años anteriores.
Un mensaje dirigido a los cubanos dentro de la isla
El legislador también se dirigió de manera explícita a los cubanos que residen en la isla. Aseguró que las medidas impulsadas desde Estados Unidos y el exilio no buscan agravar las dificultades del pueblo, sino debilitar a un sistema que considera responsable de la crisis que atraviesa el país.
Díaz-Balart sostuvo que el objetivo final es devolver a los ciudadanos cubanos libertad, soberanía y dignidad, y afirmó que cualquier transición futura deberá estar centrada en los derechos y aspiraciones del pueblo.
Optimismo político con advertencias
Aunque expresó un mensaje de optimismo, el congresista reconoció que el camino hacia un cambio en Cuba no estará exento de dificultades. Advirtió que vendrán momentos complejos y que el régimen aún intentará sostenerse mediante alianzas externas y mecanismos de control.
No obstante, reiteró su convicción de que el sistema político cubano se encuentra en una etapa terminal y aseguró que continuará trabajando para mantener la presión internacional hasta que, en sus palabras, el régimen termine “en el basurero de la historia”.
Un acto respaldado por organizaciones del exilio
La conferencia de prensa se realizó con el respaldo de organizaciones del exilio cubano, entre ellas el Directorio Democrático Cubano, y sirvió como escenario para reforzar una narrativa de expectativa política en medio de uno de los períodos más complejos que vive la isla en las últimas décadas.
El mensaje de Díaz-Balart se suma así a un discurso sostenido por sectores del exilio y del liderazgo político estadounidense que consideran que el régimen cubano enfrenta un punto de inflexión histórico.





