
Karina Corbalan se declaró culpable de asesinato en segundo grado por la muerte de Alejandro “Coco” Sánchez, ocurrida en marzo de 2020. Tras escuchar sus disculpas, la madre del joven cubano la calificó de una persona “sin corazón”.
Una mujer fue condenada este lunes a 25 años de prisión estatal por matar a tiros a su exnovio cubano frente a una vivienda de Hialeah, un crimen ocurrido hace más de seis años y que provocó una dolorosa confrontación entre la acusada y la familia de la víctima.
Karina Vanessa Corbalan, quien cumplirá 30 años esta semana, se declaró culpable de asesinato en segundo grado por la muerte de Alejandro “Coco” Sánchez, de 28 años.
Como parte del acuerdo alcanzado con la Fiscalía, Corbalan deberá cumplir 25 años en una prisión de Florida, seguidos de 10 años de libertad condicional. También recibirá crédito por el tiempo que ha permanecido detenida desde su arresto en marzo de 2020.
La acusada enfrentaba una posible sentencia obligatoria de cadena perpetua si era declarada culpable durante el juicio, cuyo comienzo estaba previsto precisamente para este lunes. Su declaración evitó que el caso llegara ante un jurado.
Se disculpó ante la familia del cubano
Durante la audiencia, Corbalan tuvo la oportunidad de dirigirse a los familiares de Sánchez.
“Amaba a Alejandro Sánchez. Lo siento. Nunca quise hacerle daño”, expresó la mujer antes de conocer formalmente su condena, según NBC 6 South Florida.
Sus palabras no fueron suficientes para calmar el dolor de la madre de la víctima, Aymee Sánchez, quien respondió directamente a la acusada y la describió como una persona “sin corazón” y “malvada”.
La madre llevaba años reclamando que Corbalan respondiera por la muerte de su hijo, conocido cariñosamente por familiares y amigos como Coco.
El crimen ocurrió frente a su vivienda
El tiroteo se produjo durante la mañana del 2 de marzo de 2020, cerca del bloque 5600 de West 21st Street, en Hialeah.
De acuerdo con los informes policiales de la época, los agentes encontraron a Corbalan arrodillada junto al cuerpo de Sánchez. La propia mujer reconoció ante los oficiales que le había disparado después de una discusión relacionada con la relación sentimental que habían mantenido.
El joven cubano recibió varios impactos de bala y fue trasladado por aire al Ryder Trauma Center del Jackson Memorial Hospital, donde falleció a consecuencia de las heridas.
La Policía de Hialeah recuperó el arma utilizada y detuvo a Corbalan en el lugar. Las imágenes aéreas mostraron entonces un automóvil negro con el parabrisas destrozado y varios daños provocados por los disparos.
El reporte de arresto indicaba que la acusada dijo haber disparado aproximadamente cinco veces. Sin embargo, la madre de Sánchez aseguró posteriormente que se escucharon cerca de 15 detonaciones, tres de las cuales habrían alcanzado a su hijo.
La relación había terminado poco antes
Familiares señalaron que Corbalan y Sánchez habían mantenido una relación durante varios años, pero que el joven la había terminado poco antes del homicidio.
Testigos del vecindario relataron que Sánchez se encontraba frente a su casa cuando comenzó el ataque. Una cámara de seguridad captó el sonido de múltiples disparos realizados en rápida sucesión.
Uno de los primeros reportes del caso identificó formalmente a la víctima como Alejandro Sánchez, aunque algunas publicaciones posteriores utilizaron los nombres Alexis o Alex. Los informes de 2020 y las propias palabras pronunciadas por Corbalan durante la audiencia coinciden en identificarlo como Alejandro. Local 10 también reportó que sus familiares lo llamaban “Coco”.
La declaración de culpabilidad cierra la etapa judicial principal de un caso que permaneció pendiente durante más de seis años. Corbalan pasará ahora décadas en prisión, mientras la familia del joven cubano continúa enfrentando las consecuencias de un crimen que, según recordó su madre ante el tribunal, destruyó sus vidas.




