La compañía estadounidense Deep Blue Cable quiere llevar fibra óptica a Cuba para que puedan ser utilizados por proveedores de banda ancha y compañías de Internet, informa The Irish Times.

La empresa, de un valor de 350 millones de dólares y propiedad de Denis O’Brien, comenzará este mes los trabajos preparatorios para conectar a un grupo naciones caribeñas con fibra óptica. El proyecto pretende ser operativo a finales de 2019 aunque no se sabe si Cuba otorgará los permisos.

Unas 12 terminales iniciales de fibra durante los próximos 30 meses incluyen las Islas Caimán, Curazao, República Dominicana, Haití, Jamaica, Puerto Rico y Trinidad y Tobago.