Munilla Construction Management, la compañía detrás del puente de FIU que se derrumbó el pasado 15 de marzo, se ha declarado en bancarrota de acuerdo a un comunicado de la empresa, compartió el Miami Herald.

La compañía, que según el Herald había sido uno de los contratista del gobierno local para varios proyectos, ahora ha pedido protección bajo el Capítulo 11 de las leyes de bancarrota, el cual permite negociar con los acreedores la deuda para reorganizar y reanudar operaciones.


Se estima que el proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11 demore unos 6 meses

En el comunicado para dar a conocer las intenciones el viernes en la noche, la compañía dijo: «El Capítulo 11 brinda la oportunidad de que todas las reclamaciones presentadas contra la Compañía, incluidas aquellas derivadas del fracaso del Proyecto de Prosperidad de la Ciudad Universitaria, se aborden de manera integral en un foro».

La empresa familiar y con cede el suroeste de Miami, ganó la licitación de FIU para construir un puente peatonal sobre la calle 8, el cual se el 15 de marzo, matando a seis personas.

MCM está siendo demandada por los sobrevivientes del colapso y por las familias de las víctimas. FIGG, la compañía a cargo del diseño también está siendo demandada por familiares. En el comunicado, MCM dijo que la bancarrota no debería verse «como un intento de evitar cualquier responsabilidad» por el colapso.


De acuerdo al Herald los documentos legales de la petición no estaban listos el viernes en la noche y se desconocen los detalles financieros.

MCM ha tenido varios contratos y proyectos con la ciudad, entre ellos PortMiami y trabajos en el Aeropuerto Internacional de Miami; pero después del fatal accidente, todo ha cambiado para la empresa. Uno de los dueños, Pedro Munilla, estuvo presente durante el discurso del alcalde Giménez el pasado 31 de enero. Munilla, quien según el Herald tiene lazos familiares con la esposa de Giménez, dijo al diario que «Estamos devastados. … No hemos podido ofertar durante nueve meses «.

La compañía fue fundada en la década de 1980 por Fernando Munilla y sus hijos. Hoy es operada por sus hijos quienes llegaron primero de Cuba durante la Operación Peter Pan. Desde sus inicios la compañía ha tenido importantes contratos con el gobierno de Miami.