La ciudad de Chicago cerro el año 2016 con 762 asesinatos, la cifra más alta desde 1972.

Las autoridades reportaron un aumento en los ataques contra los oficiales de la policía, quienes efectuaron un 10% más de arrestos con respecto al 2015 y se confiscaron 8300 armas más que en su similar del 2015.

Las cifras superan a grandes ciudades como Los Ángeles y Nueva York.

La policía de Chicago anuncio que comenzara a implementar un plan similar al aplicado en Nueva York para reducir la criminalidad.