Centro de Miami podría cambiar de rostro: este es el plan de Moishe Mana para recuperar Flagler Street

Flagler Street. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Flagler Street está en el centro de la nueva apuesta del empresario Moishe Mana: convertir una zona marcada por locales cerrados en un distrito con restaurantes, tiendas, arte y actividad tecnológica. El propietario de alrededor de 80 inmuebles en el downtown concentra ahora su atención en ese corredor, después de cerrar una operación de aproximadamente 1.100 millones de dólares en Wynwood.

La propuesta busca recuperar el movimiento de una de las calles históricas de Miami y convertirla en un lugar donde residentes y visitantes encuentren motivos para caminar, consumir y permanecer después de la jornada laboral. Sin embargo, el proyecto también enfrenta una pregunta pendiente desde hace años: cuándo las propiedades acumuladas por el empresario se traducirán en una transformación visible.


Antecedentes: una venta millonaria y una apuesta que lleva años

El pasado 29 de septiembre, Mana cerró la venta de aproximadamente 30 acres de sus terrenos en Wynwood a Ken Griffin, fundador de Citadel, por unos 1.100 millones de dólares. Según Mana Common, el empresario conserva más de 15 acres en ese vecindario y continuará supervisando las operaciones y los eventos existentes en Mana Wynwood durante el futuro previsible.

Los terrenos vendidos están destinados al nuevo campus de Carnegie Mellon University en Miami. La universidad anunció que el proyecto forma parte de una donación de 3.000 millones de dólares de Griffin, de los cuales 2.000 millones se destinarán a la iniciativa de Miami y 1.000 millones a su campus de Pittsburgh.

La apuesta por Flagler Street, entretanto, comenzó mucho antes de esa transacción. Mana Common sostiene que durante los últimos 11 años adquirió alrededor de 80 propiedades en el sector por aproximadamente 600 millones de dólares. Esa concentración de inmuebles le permite plantear una intervención que abarca varias calles y edificios.

Restaurantes, moda y tecnología para devolverle movimiento a Flagler

La visión de Mana combina comercios, galerías, restaurantes y espacios culturales en un entorno más atractivo para los peatones. En una entrevista con el Miami Herald, el empresario defendió la necesidad de prestar mayor atención al downtown y describió su intención de recuperar edificios existentes.

La tecnología ocupa un lugar central en esa estrategia. Entre sus proyectos figura el Nikola Tesla Innovation Hub, que Mana Tech presenta como una colaboración con Mana Properties para incorporar unos 137.000 pies cuadrados de oficinas y 6.000 pies cuadrados de espacio comercial al distrito.


La empresa también ha impulsado espacios de trabajo compartido para emprendedores y proyectos vinculados con la moda, la gastronomía y los servicios profesionales. Su planteamiento consiste en reunir actividades capaces de atraer personas durante diferentes momentos del día y conectar a empresas locales con mercados internacionales.

Captura de pantalla de cuenta en Instagram de southbeachbuzz

El histórico tribunal entra en sus planes

Uno de los componentes más llamativos es su propuesta para adquirir el antiguo palacio de justicia de Miami-Dade, situado en el 73 de West Flagler Street.

Mana ofreció 5 millones de dólares, una cifra muy inferior al mínimo de 35 millones establecido por el condado para la subasta. Además, calcula que la restauración podría requerir entre 30 y 40 millones adicionales. Su propuesta contempla galerías, espacios de moda y áreas para eventos. La oferta no equivale a una compra aprobada.

El inmueble, inaugurado en 1928, tiene protección histórica frente a su demolición. Su futuro también ha despertado el interés del desarrollador Russell Galbut, cuya propuesta incluye conservar el edificio e incorporar una torre residencial. La decisión sobre el destino del lugar sigue siendo una pieza relevante para la transformación del corredor.

Reacciones: las demoras alimentan las críticas

Los planes de Mana llegan acompañados de cuestionamientos por el tiempo que algunas de sus propiedades han permanecido sin desarrollar. El Miami Herald recoge críticas de quienes consideran que la acumulación de terrenos ha avanzado más rápido que la ejecución de los proyectos.

Mana rechaza esa caracterización y sostiene que su objetivo exige coordinar un vecindario completo. Su respuesta se apoya en una transformación gradual, aunque esa explicación mantiene abierta la exigencia de resultados concretos.

Impacto: lo que podría cambiar para quienes usan el downtown

Si los proyectos se materializan y logran atraer negocios y público, Flagler podría ampliar su oferta de restaurantes, compras, actividades culturales y espacios de trabajo. Para los comercios del entorno, una mayor circulación peatonal representaría una oportunidad de captar clientes.

Ese potencial dependerá de factores que van más allá de renovar fachadas: la ocupación de los locales, la continuidad de las actividades y la capacidad de convertir las visitas ocasionales en movimiento cotidiano. El alcance del beneficio económico todavía no puede darse por asegurado.

Próximos pasos: convertir la visión en aperturas

Mana asegura que el sector se verá muy diferente dentro de cinco años. Esa es una expectativa del empresario, no un calendario que garantice la finalización de todas las iniciativas.

Las próximas señales para evaluar su apuesta serán las obras terminadas, la llegada de inquilinos y las aperturas al público. También será decisivo el desenlace de su propuesta por el antiguo tribunal, un inmueble que podría convertirse en uno de los principales espacios culturales de su plan para Flagler Street.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *