CBP podrá interceptar embarcaciones hasta 24 millas de las costas de Florida: así funcionará

CBP. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Estados Unidos amplió considerablemente la zona marítima en la que los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) pueden interceptar, abordar y registrar embarcaciones frente al sur de Florida, incluidos los Cayos y parte del Estrecho de Florida.

La medida entró en vigor el 25 de agosto de 2026 y extendió determinadas facultades aduaneras desde las 12 hasta las 24 millas náuticas de la línea de base costera. Esto equivale a una franja de aproximadamente 44 kilómetros desde la costa.


El cambio tiene una relevancia directa para la comunidad cubana debido a que comprende las rutas marítimas utilizadas históricamente por balseros y redes dedicadas al tráfico de migrantes entre Cuba, Bahamas y Florida.

La ampliación quedó establecida mediante la creación de cuatro Customs-Enforcement Areas, conocidas como Áreas de Aplicación Aduanera. Las zonas comprenden el sur de Florida, California central y meridional, Puerto Rico y la costa del Golfo de Texas.

Los Cayos quedan incluidos en la nueva zona de CBP

El área correspondiente al sur de Florida comienza frente al extremo noreste del condado de Brevard y continúa siguiendo la costa alrededor de la península. Incluye los Florida Keys y se extiende hacia el norte por el Golfo de México hasta el condado de Pasco.

Dentro de ese corredor, CBP podrá ejercer las facultades contempladas en la Ley Anticontrabando de 1935 para impedir la entrada o salida ilegal de personas y mercancías.

Los agentes podrán ordenar que una embarcación se detenga, subir a bordo, revisar documentos, inspeccionar el barco y examinar a sus ocupantes, equipajes y mercancías. También podrán conducir la nave a puerto y, cuando las leyes aplicables lo autoricen, perseguirla, incautarla o efectuar arrestos.


La disposición fue publicada como documento 2026-17354 en el Federal Registrer de Estados Unidos.

Estas facultades, sin embargo, están sujetas a limitaciones legales. La propia declaración precisa que los agentes no pueden aplicar las leyes estadounidenses contra embarcaciones extranjeras en alta mar cuando esa actuación viole un tratado internacional, salvo que exista un acuerdo especial con el país correspondiente.

EEUU busca interceptar lanchas antes de que lleguen a tierra

CBP justificó la ampliación señalando que las organizaciones de contrabando utilizan embarcaciones rápidas capaces de navegar fuera o en paralelo a las zonas donde anteriormente existían mayores facultades federales.

Una vez cerca de Florida, esas lanchas pueden cambiar repentinamente de rumbo, aproximarse a gran velocidad y desembarcar pasajeros o mercancías en lugares aislados. Los traficantes también recurren a transferencias de personas y cargas entre embarcaciones. En otros casos, apagan las luces de navegación para dificultar su detección durante la noche.

La extensión hasta las 24 millas náuticas permitirá que CBP intervenga antes de que las lanchas alcancen las aguas más cercanas a la costa. La agencia prevé combinar esta nueva autoridad con radares, aeronaves, sistemas no tripulados y otras tecnologías de vigilancia.

Air and Marine Operations, la división aérea y marítima de CBP, cuenta con más de 300 embarcaciones y más de 200 aviones, helicópteros y sistemas no tripulados para desarrollar estas operaciones.

Un cambio relevante para los cubanos

La decisión se produjo pocos días después de que aproximadamente 10 migrantes cubanos desembarcaran en Cayo Hueso. El grupo llegó el 13 de agosto y su embarcación terminó varada en la playa del Parque Estatal Histórico Fort Zachary Taylor. El incidente movilizó a varias agencias locales y federales.

El Estrecho de Florida continúa siendo escenario de travesías irregulares pese a las advertencias de las autoridades sobre los peligros del mar y las consecuencias migratorias. Además de embarcaciones precarias, las autoridades han identificado operaciones organizadas que emplean lanchas rápidas para trasladar personas desde Cuba o Bahamas.

En agosto de 2025, CBP interceptó cerca de Miami un barco que transportaba migrantes procedentes de Cuba, China y República Dominicana. Las autoridades investigaron el viaje como una posible operación de contrabando marítimo.

Ese mismo año, dos cubanos fueron sentenciados por participar en el traslado ilegal de 18 migrantes desde Bahamas hasta territorio estadounidense.

La persistencia de estas travesías ocurre en medio de la profunda crisis económica, social y política que atraviesa Cuba bajo un régimen que continúa limitando derechos fundamentales y que no ha logrado frenar el éxodo de sus ciudadanos.

CBP reportó 26.000 aprehensiones en cinco años

Estados Unidos utilizó las cifras recopiladas en Florida para respaldar la creación de la nueva zona. Según CBP, Air and Marine Operations realizó cerca de 26.000 aprehensiones de migrantes irregulares y presuntos traficantes dentro del área designada durante los últimos cinco años.

La división también incautó aproximadamente 77.000 libras de narcóticos y participó en 324 operaciones de búsqueda y rescate. En las cuatro regiones comprendidas por la declaración federal fueron decomisadas 488 embarcaciones durante ese periodo.

CBP sostiene que la ampliación ayudará a reducir las incursiones marítimas y permitirá que otros recursos federales sean destinados a operaciones terrestres.

La medida no amplía las aguas territoriales de EEUU

La creación de la zona aduanera no significa que Estados Unidos haya extendido su mar territorial hasta las 24 millas náuticas.

Las aguas territoriales estadounidenses continúan llegando generalmente hasta las 12 millas náuticas de la línea de base. La franja comprendida entre las 12 y las 24 millas forma parte de la denominada zona contigua.

En esa área, Estados Unidos puede aplicar controles específicos para prevenir o sancionar infracciones relacionadas con sus leyes aduaneras, migratorias, fiscales y sanitarias.

La nueva declaración tampoco cierra las aguas a la navegación, establece permisos adicionales ni obliga a las embarcaciones que operan legalmente a cambiar sus rutas.

No obstante, los barcos que se encuentren dentro de las áreas designadas podrán ser llamados a detenerse, abordados, examinados, registrados o conducidos a puerto cuando exista autoridad legal para hacerlo.

CBP reconoció que estas inspecciones podrían ocasionar retrasos para propietarios, pasajeros y cargamentos, pero consideró que ese posible impacto está justificado por las amenazas asociadas al contrabando marítimo.

No cambia las normas de asilo o parole

La ampliación tampoco modifica por sí sola las leyes de asilo, parole, visas o admisión de inmigrantes cubanos en Estados Unidos. Su alcance se concentra en las facultades operativas de CBP dentro de la nueva franja marítima.

Llegar a aguas estadounidenses o desembarcar en Florida no garantiza que una persona pueda permanecer en el país. Los migrantes interceptados en el mar pueden quedar bajo custodia federal y ser repatriados, dependiendo de las circunstancias del caso y del procedimiento aplicable.

La Guardia Costera también mantendrá sus operaciones permanentes en el Estrecho de Florida. Esa agencia ha advertido reiteradamente que las personas interceptadas durante viajes marítimos irregulares pueden ser devueltas a sus países de origen.

Para los cubanos que intenten cruzar el estrecho, el cambio supone un dispositivo federal más amplio: CBP dispondrá ahora de una franja dos veces mayor para detectar e interceptar embarcaciones antes de que lleguen a las costas de Florida.


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