Rosemary Billquist, una mujer de 43 años, paseaba a sus perros por un bosque cercano a su casa en Nueva York, cerca de los límites con Pennsylnavia, cuando recibió el impacto de una bala que la dejó en el piso, según informa Infobae.

Tras escuchar los gritos, el mismo cazador que la había confundido con una presa se acercó a la escena y de inmediato llamó a emergencias y esperó hasta que una ambulancia llegó al lugar y la transportó al hospital de Erie, donde fue declarada muerta.

Aunque la Policía señaló que el inicidente tuvo lugar 40 minutos después del atardecer, cuando es ilegal cazar, no se han levantado cargos contra el individuo pero sí se abrió una investigación.

«Te voy a extrañar y amar para siempre y sé que estás bailando en el cielo con tu madre y todos tus amigos y familiares que has perdido», escribió Jamie Billquist, el esposo de Rosemary, en Facebook.