Según informa el Nuevo Herald, nuevos problemas han surgido en el caso de Harlem Suárez, el joven de origen cubano acusado de fraguar un ataque con una bomba en una playa de Cayo Hueso a nombre del Estado Islámico (EI), el grupo terrorista que controla partes de Irak y Siria.

El abogado defensor de Suárez, Richard Francis Della Fera, ha renovado su petición al juez de retirarse del caso luego de que Suárez le informó recientemente que no quiere que lo represente más.

El juez José E. Martínez negó la petición del abogado aparentemente para darle la oportunidad a Suárez de contratar a otro letrado, sin interrumpir el juicio.

La situación podría demorar el inicio del juicio que está pautado para comenzar el lunes en Cayo Hueso, aunque hasta ahora no ha aparecido en el expediente del caso ningún indicio de que se tenga que retardar el proceso.


El problema podría estribar en que si Suárez realmente contrata a un nuevo abogado este tendría que informarse sobre el caso y necesitaría tiempo para hacerlo.

Esta es la segunda vez que Súarez quiere cambiar de abogado. Lo mismo sucedió en junio pasado cuando Suárez le dijo a Della Fera que deseaba que no lo representara más, pero después cambió de idea y le dijo al juez que no tenía inconveniente de que continuara al frente del caso.

Suárez, presunto simpatizante de EI, nació en Cuba, pero llegó al sur de la Florida con su familia cuando tenía 12 años en el 2004. La familia se asentó eventualmente en el área de Cayo Hueso.

Suárez ha estado bajo custodia federal desde su arresto en el 2015 bajo cargos relacionados con el supuesto apoyo a EI, y presuntos esfuerzos para construir y colocar una bomba dentro de una mochila en una playa pública del sur de la Florida.

Fue descubierto por el FBI a través de mensajes pro Estado Islámico en su página de Facebook, según documentos de la Corte.

Amigos y miembros de la familia han salido en defensa de Suárez diciendo que es un joven impresionable, que no entendía las implicaciones de lo que estaba haciendo.