
Las cámaras de los autobuses escolares de Broward han generado más de 20,000 citaciones en poco más de un mes, una cifra que pone bajo la lupa la conducta de miles de automovilistas del sur de Florida. Ignorar las señales de parada puede terminar en una notificación enviada por correo, aunque ningún policía haya detenido al conductor en la carretera.
Según informó NBC6, las notificaciones comenzaron a enviarse el 9 de septiembre, después de un período de advertencia para familiarizar a los conductores con el programa. Desde entonces, el volumen de infracciones procesadas ha sorprendido a los responsables de seguridad escolar.
Miles de posibles infracciones cada semana
Michael Gregory, jefe de Seguridad y Protección del Distrito Escolar de Broward, explicó a NBC6 que el sistema detecta entre 2,000 y 4,000 posibles infracciones semanales. Su objetivo, señaló, es conseguir que disminuyan esas conductas.
El oficial Michael Rosario, encargado de revisar grabaciones, describió un comportamiento recurrente: automovilistas que aceleran para intentar pasar antes de que el autobús complete su parada. La recomendación de las autoridades es reducir la velocidad al aproximarse y prepararse para detenerse.
Las cámaras registran las maniobras, pero la emisión de una notificación requiere una revisión policial independiente. Cuando las autoridades confirman la infracción, el aviso se envía al propietario registrado del vehículo.
La regla que también afecta a quienes vienen de frente
El artículo 316.172 de las leyes de Florida exige detener completamente el vehículo ante un autobús escolar detenido que muestra sus señales de parada. La marcha no puede reanudarse hasta que estas sean retiradas.
En una calle de dos carriles, la obligación alcanza a ambos sentidos. También deben detenerse los conductores que vienen de frente en avenidas de varios carriles sin una separación que cumpla las condiciones legales. Un carril central de giro o unas líneas pintadas no constituyen esa excepción.
La ley permite continuar a quienes circulan en sentido contrario cuando existe una mediana elevada, una barrera física o una franja sin pavimentar de al menos cinco pies de ancho entre ambas direcciones.
Esa excepción corresponde únicamente al tráfico opuesto: los vehículos que avanzan en el mismo sentido que el autobús deben detenerse ante sus señales de parada.
Una multa civil que puede llegar por correo
La notificación inicial del programa de Broward establece una sanción civil de 225 dólares, sin puntos en la licencia. El distrito también precisa que las luces rojas intermitentes constituyen las señales de parada. El brazo con el letrero de alto es una advertencia visual adicional; su despliegue no es indispensable para que las cámaras registren una posible infracción.
Cómo revisar las imágenes y disputar una sanción
Los propietarios pueden consultar fotos y videos en AlertBus utilizando el número de notificación y la matrícula. El portal permite pagar; las instrucciones para impugnar aparecen en la segunda página del aviso.
La atención telefónica está disponible en el 1-877-504-7080, de lunes a viernes, de 8:00 a. m. a 5:00 p. m., con servicio en español, inglés y criollo haitiano.
Actualmente no hay planes de pago para las notificaciones iniciales. El distrito advierte que una resolución de responsabilidad después de una audiencia administrativa puede elevar el importe a 315 dólares o más.
El antecedente de Miami-Dade refuerza la importancia de revisar la evidencia
La expansión de la vigilancia en Broward ocurre después de los problemas registrados en Miami-Dade. Allí, las quejas por citaciones incorrectas llevaron primero a una suspensión parcial relacionada con separadores de vías y posteriormente a la paralización del programa en 2025.
El sistema fue relanzado en mayo de 2026 con cambios tecnológicos, revisión independiente y mecanismos de impugnación. Un juez había anulado aproximadamente 5,400 infracciones del programa anterior.
Para los conductores de Broward, la distinción entre una avenida con simples marcas viales y otra con una separación física resulta decisiva. Conocer esa diferencia ayuda tanto a proteger a los estudiantes como a identificar una posible citación incorrecta antes de decidir si corresponde pagarla o disputarla.





