El ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se presentó el martes para servir como jurado en la corte del condado de Cook, en medio de un gran revuelo de periodistas, agentes secretos y curiosos, pero no fue seleccionado y se retiró en medio de vítores y aplausos.


«Sus servicios no fueron necesarios y el presidente quedó en libertad a la hora del almuerzo», informó a los periodistas el magistrado jefe de la corte, Timothy Evans, quien había recibido y escoltado a Obama hasta la sala de jurados del piso 17 del Daley Center, en el centro de Chicago.


Obama cumplió con su deber como ciudadano y respondió al llamado de la corte aunque escapo de tener que quedarse como jurado al juicio.

En Estados Unidos es obligatorio responder al llamado para servir como jurado.

Obama recibió un cheque por 17,20 dólares como pago por haberse presentado a la convocatoria de la corte.