Las autoridades migratorias de los Estados Unidos comenzaran muy pronto a tomar muestras de ADN de inmigrantes ilegales que solicitan asilo, como también de cualquier inmigrante detenido en los puntos de frontera, para crear una base de datos del FBI, dijo un funcionario anónimo del Departamento de Justicia a Associated Press.

La nueva medida no ha quedado establecida pero se espera que este lunes sea publicada dijo el funcionario; y afectará a los migrantes que solicitan asilo en puntos no establecidos de la frontera. Hasta el momento no queda claro si los solicitantes de asilo que llegan por pasos fronterizos oficiales estarían exentos.


La norma no afectaría a personas con permiso de residencia permanente o a nadie que entre de forma legal en el país.

Tampoco aplicaría a menores de 14 años.

La implementación de la nueva medida permitirá al gobierno almacenar gran cantidad de datos sobre los migrantes y plantea preguntas sobre si es correcto obtener esta información de personas que hasta el momento no tienen delitos otro que intentar acceder ilegalmente.

Es posible que una vez firmada la nueva medida presente oposición legal en las cortes estadounidenses.