Autoridades de Miami y del condado Miami-Dade están haciendo un llamado a residentes a no realizar disparos al aire la noche del 31 de diciembre para celebrar el Año Nuevo.


Con la campaña “Una bala arruina la fiesta”, funcionarios electos y policiales buscan llamar la atención sobre la violencia con armas en Miami.

“Una bala disparada al aire va a bajar, y cuando baja puede costar la vida de personas inocentes, que pueden estar incluso muy lejos de donde se produjo el disparo”, dijo la comisionada de Miami-Dade Audrey Edmonson, durante una conferencia de prensa el jueves, en el barrio Liberty City. “También se ocasionan daños a vehículos y viviendas”.

La campaña de concienciación lanzada hace cinco años está funcionando, de acuerdo con el alcalde de Miami Tomás Regalado, quien dijo que desde hace cuatro años no se han reportado muertos ni heridos por balas perdidas durante las celebraciones del 31 de diciembre y el 4 de Julio.

Las balas pérdidas han causado la muerte de varias personas en Miami-Dade. En el 2011, tras la muerte del niño de 6 años, la ciudad de Miami lanzó “One Bullet Kills the Party” o “Una bala arruina la fiesta” con el rapero Pitbull como el rostro de la campaña.


Hace tres años la ciudad y Pitbull se unieron para ofrecer un concierto de fin de año gratuito en el Bayfront Park, y así dar a los residentes una opción de donde celebrar y ver fuegos artificiales. El evento es trasmitido por televisión a nivel nacional.

“Es una alternativa para contrarrestar la violencia y los disparos al aire”, dijo el comisionado de Miami Frank Carollo, quien coordina el evento anual. “Buscamos que este concierto se convierta en una tradición”.