El autor de la masacre en Texas, Devin Kelley escapó de un centro de salud mental en Nuevo México en 2012, meses después de atacar a su primera esposa e hijo, y unos cinco años antes de la masacre en Sutherland Springs, según documentos policiales obtenidos por el medio KPRC2.


El informe del incidente del Departamento de Policía de El Paso indica que después de que Kelley fue recogido por dos oficiales en una terminal de autobuses en El Paso la noche del 7 de junio de 2012, se dieron cuenta de que había escapado de los Servicios Peak Health Behavioral Health en Santa Teresa, Nuevo México.

Un testigo dijo a los agentes que Kelley «sufría de trastornos mentales» y que tenía planes de escapar de los Servicios de Salud al tomar un autobús, según el informe de la policía, que no señala la razón por la cual Kelley había sido ingresada en el centro. Dijo a los agentes que Kelley «era un peligro para él y para los demás, ya que él ya había sido sorprendido escondiendo armas de fuego en la base de la Fuerza Aérea de Holloman».

El informe agrega que Kelley «estaba tratando de llevar a cabo amenazas de muerte» que había hecho a sus superiores militares.

El informe de la policía también señala que una entrada relacionada con el incidente fue enviada a la base de datos del Centro Nacional de Información Criminal del FBI para la compra de armas.