Al menos tres policías murieron y otros 14 resultaron heridos al estallar una bomba de fabricación casera frente a un cuartel policial en Barranquilla, sobre el Caribe colombiano.


El jefe de policía dijo que el ataque pudo haber sido una represalia por el arresto de un capo de la delincuencia local conocido como “Happy”, que extorsionaba a los comerciantes y supervisaba las ventas de drogas en la ciudad portuaria.

El alcalde Alejandro Char dijo que se arrestó a un sospechoso e identificó a otros dos.

Las autoridades ofrecieron una recompensa por valor equivalente 18,000 dólares por información sobre los autores del ataque.