A los 69 años de edad el jazzista y saxofonista cubano Carlos Averhoff, ha muerto en Miami.
Sus increíbles “descargas” en Cuba 8, en la Pequeña Habana, tomaron niveles espectaculares, rayando en leyenda.

«Lo que siempre me impresionó de él fue lo sencillo y humilde que era. Cuando comenzaba a tocar se transformaba, era un virtuoso», señaló Ricardo Brown, periodista.

La aportación del saxofonista a la cultura cubana no tiene precio, otro periodista Alejandro Ríos, manifiesta, «Los Irakere y la Orquesta Cubana de Música Moderna nos pusieron en contacto con la modernidad en un momento en que éramos casi coreanos, el único país del mundo que consideraba aún el jazz como una música maldita. Averhoff fue un pilar de esa divulgación».

«Las dos agrupaciones rompieron barrera en la divulgación de la música negra y Averhoff estuvo en ambas. Hemos perdido una referencia importante», continuó.