Luego de los cambios en la política de “pies secos/pies mojados” los cubanos se enfrentan a una nueva e incierta realidad. La derogación de dicha ley le da un matiz algo variado a lo que en la comunidad cubana es bien conocido como el “El asilo político”.

El asilo político ampara a los cubanos que puedan demostrar que están siendo perseguidos por sus ideas políticas dentro de la isla.

Durante del proceso de solicitar dicho asilo, el individuo debe someterse a lo que es conocido como “entrevista de miedo creíble”.

Esta entrevista puede solicitarse por cualquier persona inmigrante sin documentación en los EEUU; sin embargo, de ser negada son altos los chances de deportación. Al solicitar asilo político en cualquiera de los puntos fronterizos del país, se da inicio a un proceso judicial en el cual la suerte de cada individuo esta en las manos del Juez asignado. La última palabra la tiene el Juez quien basa su criterio en los argumentos presentados.

Los cubanos deben demostrar al oficial de inmigración que tiene un miedo creíble que le impide regresar a Cuba. Tener en cuenta que el oficial tiene la potestad de determinar en el lugar si el miedo es real o no.


Algunas de las preguntas que los oficiales preguntan en la entrevista son:

¿Por qué pides asilo en los Estados Unidos?

¿Has solicitado visa a los Estados Unidos?

¿Conoces los Estados Unidos?

¿Tienes familia en Estados Unidos?
¿Tienes antecedentes penales?

¿Por qué te fuiste de cuba?

¿Cómo vivías allí?

¿Trabajabas de forma legal?

¿Cómo saliste de Cuba?

¿Si regresas ahora a Cuba que te podría pasar?

¿Cómo llegaste hasta aquí?

¿Tienes familiares militares?

¿Has estado en Venezuela?

¿Te gustaría regresar a Cuba si cambian las cosas?

¿Dónde ha vivido?

¿Tienes tatuajes?

¿Te ayudo alguien a llegar a Estados Unidos?

Las preguntas mostradas con anterioridad no son todas y pueden variar en cada caso. Es importante no mentir durante esta entrevista porque sería considerado un delito federal con pena de cárcel y expulsión del país.