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La tragedia del avión de la aerolínea Lamia que llevaba 72 pasajeros y nueve tripulantes a bordo incluidos los integrantes del equipo de fútbol brasileño Chapecoense tiene conmocionado al mundo.


Los instantes finales según describen pilotos que tuvieron acceso al audio muestran momentos de dramatismo y desesperación.

Aquí la descripción de un piloto:

«Nos mandaron a la espera porque había otro avión en emergencia, llegamos a la espera con 21.000 pies y nos quedamos con 19.000 pies. El RJ 85 estaba dando vueltas por encima de nosotros y de repente llegó y dijo a la controladora: solicitamos prioridad para acceder a la pista, solicitamos prioridad para acceder a la pista, tenemos problema de combustible. El comandante dijo ¿tiene problemas de combustible y no se ha declarado en emergencia? En ese momento no se declaró en emergencia. Entonces la controladora le dijo: tenemos un problema en ese momento, otro avión está aterrizando de emergencia.

Él dijo: ¡procedemos! ¡procedemos! tenemos problemas de combustible, y empezaron a bajar. Y se metieron a toda para abajo. La controladora nos dijo: vire izquierda rumbo no sé qué. Y el avión nos pasó por el lado a toda mierda, para abajo. Vimos incluso las luces del avión cuando pasó. Cuando empezó a bajar se declaró en emergencia porque tenía problemas de combustible. Él sí se declaró en emergencia. Dijo mayday y se metió. Entonces la controladora le dijo (joder no me acuerdo del ‘puto call sign’): procesa al localizador, no sé qué, no sé qué. Cuando la controladora le dijo informe del problema que tiene, él dijo: no, ¡tenemos fallo total eléctrica, tenemos fallo total eléctrica! Vectores para proceder a pista. Entonces la controladora le dijo: ahora no le tengo en contacto radar, no le tengo en contacto radar.


Entonces el piloto dijo ¡ayuda! vectores para proceder a la pista, con voz desesperada. Gritaba ¡tren abajo!, no sé qué no sé cuantos… Decía ayúdenos, vectores para proceder a la pista. Nosotros callaos, callaos, callaos, callaos… Entonces la controladora le dijo usted al momento se encuentra en el radar 180 de la pista con 9.000 pies, a ocho millas. Yo me acuerdo que estaba recostado en la mesa haciendo fuerza, hágale, hágale, lleguen, lleguen.. Y yo pensé están a 9.000 pies, se van a quebrar el culo. Y empecé a apretar. Y el ‘man’: ayúdenos, ayúdenos, vectores para proceder a la pista. Y ahí se paró la cosa.

Y la controladora: ta, ta, ta, responda, responda. Se le quebró la voz a la controladora, se puso súper mal. Nosotros nos pusimos a llorar en el avión, nos pusimos remal. Y nos tocó seguir volando.